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lunes, 25 de marzo de 2019

LA FUNESTA CARENCIA DE GOL



Los goleadores son las aves raras más deseadas y por eso son los futbolistas más caros. Y también los más criticados, junto a los porteros, cuando no aciertan en el momento cumbre del fútbol.

El gol es el final y el comienzo de todo. El instante en que las gargantas se desatan porque aflora la ansiedad contenida en jugadores, técnicos, directivos y aficionados. No hay otra magia superior en este fantástico mundo. Y  a veces, como admiraba el maestro Ibarra, surge la plástica en el movimiento supremo de embocar la pelota. De ahí su lado artístico y la belleza que también atesora el fútbol. Porque el arte es emoción y eso es lo que ocurre tras un gol decisivo, y más cuando la estética encumbra ese instante. Entonces surgen hasta los pañuelos laudatorios. Y de la retina pasan a ocupar su rincón de gloria en nuestros recuerdos. Esos que se guardan para siempre en los corazones. ¿Quién no tiene atesoradas unos cuantos goles de los jugadores que alguna vez emocionaron? Son, de largo, junto a determinadas celebraciones, la memoria viva del fútbol; permanecen en movimiento dentro de millones de aficionados mientras las neuronas acompañan. 

Para los españoles, el gol de Iniesta a Holanda, el de Torres a Alemania y el de Marcelino a la URRS. Para los madridistas, aquellos de Di Stéfano, Puskas, Gento, Serena, Mijatovic, Raúl, Zidane, Ramos, Cristiano o Bale en Europa. Para los culés, los de Koeman, Baquero, Ronaldinho, Messi, el propio Iniesta e incluso alguno de Cruyff por su rara belleza intemporal, como los más antiguos recordarán los inverosímiles de Kubala. Y qué Atlético no recuerda el de Luis Aragonés en la desgraciada final empatada y luego perdida frente al Bayern, o el de Godín en Lisboa entre otros que pudieron dar títulos en la también larga memoria de desdichas colchoneras. 

La selección española de Luis Enrique anda buscando otro Villa, como le recordaba el sábado a mi amigo Faustino. Busca con arrebato un goleador que convierta repetidamente algunas de las muchas ocasiones que nuestros medios y jugadores de banda propician. En Valencia su pudo golear a Noruega, pero la funesta carencia de gol puede llevarse por delante las ilusiones que tantos queremos reverdecer. Jugando así puede que pocos nos igualen, pero sin acierto será un fútbol estéril que a la larga y a la corta los hace peores a todos. Es lo mismo que hemos reiterado respecto al Real Madrid tras la pérdida de Cristiano. Los buenos jugadores no se olvidan de jugar en pocos meses, pero necesitan el remate certero que haga bueno su trabajo. Por eso, siempre ha habido futbolistas que pasan desapercibidos en el juego y que, sin embargo, pasan a la historia del partido porque la tocan cuatro veces y hacen dos goles. Y algunos lo reiteran tanto y en momentos tan oportunos que forman parte de la grandeza histórica de sus equipos. Raúl, por ejemplo, está en la del Madrid y no en la de la Selección. Y Villa, por el contrario, estará más para siempre en la de España que en la de sus muchos clubes, aun habiendo sido un goleador importante en todos ellos.

Cristiano y Messi, singularmente, estarán tanto en la de sus clubes como en la memoria de millones de aficionados porque siguen marcando una época repartiéndose honores. El comienzo del siglo XXI es suyo. Dos futbolistas que cuando se retiren será difícil reeditarlos en demasiados años. Tantos como para pasar a legendarios de generación en generación. La nuestra tendrá el placer inolvidable de haber visto confrontarse  en directo a dos de la escasa docena de genios y artistas que el fútbol ha deparado. El luso como goleador y el argentino como futbolista total y goleador también; quizás el más completo de la historia, aunque  con su selección le falte capacidad de liderazgo.

GOLES MURCIANOS

El Murcia ha ganado un partido porque dos de sus delanteros acertaron después de muchos meses. Y con notables bajas en el equipo. La pregunta es si ha cambiado mucho su juego. Y seguramente la respuesta es no. La diferencia es el acierto de delanteros y portero. Y la consecuencia, el ánimo para escapar de la zozobra deportiva. Ojalá Algar dore el viejo sueño de tantos: cantera y gloria.

Y ojalá perseveren también los del Cartagena y el UCAM y el año que viene podamos disfrutar la plata del fútbol patrio. Lo merecen sobradamente, pero goles son amores y lo demás ruina.

jueves, 24 de mayo de 2018

LA SUERTE SUPREMA



Como en los toros, la calidad, el riesgo, la estética y hasta las emociones se funden en la memoria de los triunfos. Y estos llegan con la suerte suprema, que en los ruedos litúrgicos de sangre noble es manejar bien la espada y en los campos de sudor y clase marcar más goles que el contrario. Después vienen los trofeos y los recuerdos, aunque a veces atesoremos alguno huérfano de laureles.
Los atléticos conservarán siempre las tres finales de Champions perdidas en el último instante, pero con Simeone tienen ya más alforjas rebosantes que vacías. Emocione más o menos su juego, el Atlético del argentino es garantía de competitividad y tiene en Griezmann al artista que tumba rivales sin puntilla. Con la tercera Europa League,  Simeone es el técnico más laureado de su historia y corona el parnaso colchonero con el mítico Luis, de quien heredó el gusto por la seguridad, la garra y la velocidad como mordientes de su juego.  
Comentábamos que España y Madrid reivindicarán el reino y la capital del fútbol europeo. El Real está a pocos días de optar con posibilidades a su decimotercera Champions, que no treceava —gracias, Maestro Marcial—. Máxime cuando el problema de Zidane es que dispone de toda su plantilla; bendito dolor. Si salen cohetes y usan la de verdad no hay Liverpool, Klopp ni Salah que valgan. Otra cosa será si juegan andando, lidiando desapegaos en plan chuflas, y en lugar de estoque tiran de petardo.
Por su parte, Barcelona es desde hace una década el crisol del envidiado fútbol español. El octavo doblete culé, y cuarto en esos años más dos tripletes, con Valverde, Iniesta y  Messi batiendo records, es tan complicado de conseguir como meritorio. Los atléticos recuerdan uno y los merengues cuatro. A cada cual lo suyo, Ramón — amigo culé y cartagenerista—, y a Iniesta la gloria. Quizás el calificativo de irrepetible sea el más apropiado para el enorme futbolista manchego. Como reiteramos aquí y decía el elegante Butragueño en su homenaje, el Iniesta deportista supera al deslumbrante futbolero; un ejemplo mundial.
Y en la Región andamos montando la espada para salir de la negra faena de Segunda B. Sin embargo, el sábado asistimos en el Cartagonova a un partido vibrante con episodios de buen juego y a una desacostumbrada apuesta, por vistosa y valiente, del técnico visitante Iriondo, que con un uno a uno en el marcador salió en la segunda mitad con un medio menos y un delantero más para jugar con tres puntas. El Rayo Majadahonda, máximo goleador de la categoría con sesenta dianas, lució mejor tono físico y fútbol, saliendo siempre jugando desde atrás, aunque el Cartagena le superó por la eficacia de Cruz y Aketxe y por la diosa fortuna. Los madrileños tienen dos buenos extremos: De Frutos y Coto, un organizador excelente, Carlitos, y un medio centro de garantía, Óscar, que en la segunda mitad enhebraron varias triangulaciones de una calidad inusual en este pozo de segunda. Un gol anulado por fuera de juego dudoso, en la mejor jugada del partido, y dos paradones de Pau Torres evitaron su triunfo. Los de Monteagudo lo tendrán crudo en la vuelta si salen a conservar. Preveo una eliminatoria incierta, y hasta tenebrosa para el Cartagena, salvo que les acompañen las fuerzas y destilen en el Cerro del Espino la clase que atesoran Hugo, Ramírez, Alvaro, Gaspar y Chavero, sobre todo, para tener opciones de culminar la faena.
Y el Murcia, pues…, Salmerón en estado puro. Los aficionados granas vienen soportando, con suerte, una estafa de medio tiempo; lo que desprecia el soporífero técnico almeriense, porque en la mayoría de los casos no ven nada interesante hasta que los contrarios marcan o sigue todo a cero, mediada la segunda mitad.  Entonces, el ex del UCAM cambia a uno de los tres medios defensivos para sacar un delantero o un interior ofensivo. Y de ahí no lo saca nadie, amigos. Eso fue el partido frente a los de Pacheta. El Elche vino a jugar con más ambición que los granas, pero tuvo que imaginar poco porque el Murcia, fiel al reservón entrenador —de equipos pequeños—  le regaló la iniciativa. Y así, aseados, encontraron un gol de rebote aunque pudieron hacer alguno más. Igual que los granas olieron el suyo en los arreones finales; el arrimón de los toreros mediocres. Ni faena ni estoque ni nada.
A la vuelta, en Elche, lo volverán a vender tinto. ¡Suerte!                   

jueves, 21 de septiembre de 2017

SEGUNDA B: DE LA RIVALIDAD AL DESAFUERO

SEGUNDA B: DE LA RIVALIDAD AL DESAFUERO
Aparte de seguir a los grandes, llevo un mes disfrutando fútbol regional a destajo y a pesar de los años me sigue sorprendiendo la falta de educación deportiva y general de algunos especímenes que pululan por nuestros estadios. Y, también, me siguen emocionando los gestos de deportividad y buen rollo que conviven con la cafrería anterior (los árabes denominaron Kafir —cafre—a todo infiel del África subecuatorial).  A veces abundan los tachados así por incivilizados en nuestro lenguaje coloquial.
El sábado en la Nueva Condomina, como hace semanas en el Cartagonova, tuve ante mí en las gradas a diversos cafres de distintas modalidades, desde los simplemente deslenguados a los ignorantes futbolísticos y a los violentos en ciernes. Y es una pena que enturbien el ambiente, porque  la gran rivalidad regional que existe esta temporada en el grupo cuarto de Segunda B invita a degustar fútbol pequeño, comparado con el de primera, y no por eso menos apasionante.
He visto varios partidos dentro y fuera al Real Murcia, al UCAM y al Cartagena y me hago una idea de lo que pueden dar de sí este año. Los granas todavía no han encontrado el equipo ni el estilo que les posibilite alcanzar el ascenso, primer puesto clasificatorio mediante; objetivo confeso y obligado que se han impuesto sus dirigentes por razones obvias. Tiene dos puntas apreciables en Curto y Martín y cierta agudeza en las bandas, pero les falta fortalecer la defensa y mandar en el medio campo, aunque en esta zona tiene mimbres como Sánchez, Armando y Carnicer para hacerlo mejor. Si hubieran dispuesto de esas fortalezas habrían ganado al Écija, en Huelva y Melilla. En esta categoría es básico no encajar goles porque se suelen aprovechar poco las escasas  oportunidades de marcar y, como decía don Salvador Ripoll en su famoso decálogo futbolero, “si no te meten ningún gol normalmente debes puntuar”.
El UCAM sí tiene una defensa sólida para este nivel y contra el Murcia pareció que va apuntalando su medio campo, con Jony Ñíguez como agradable sorpresa, así como su punta de ataque con el tan larguirucho como jovencísimo Quiles —cedido del Córdoba— en plan estrella con dos golazos, sobre todo el segundo, de superior categoría. En los dos partidos que han jugado contra el Cartagena, uno en Copa en el Cartagonova y otro en Liga en la Condomina, echaron de menos ambas cualidades, y solo en Jumilla y Granada y contra los filiales canarios aprovecharon sus pocas ocasiones amparados por su solidez estructural.
Por su parte, el Efesé tiene un buen equipo titular —se le nota su base del año pasado—, para mí el mejor de los tres, pero tal vez adolezca de banquillo para mantener el excelente nivel que exhiben jugadores como Cristo Martín y Sergio Jiménez, el primero básico en el ataque y el segundo en la contención y distribución en el medio campo, bien acompañados por sus laterales y por el goleador Aketxe y el interior Chavero si gozan de frescura física. En defensa tienen altibajos preocupantes, sobre todo cuando cambian al medio centro de Los Belones, que le han costado varios goles y obligarse a ganar sobre el pitido final los puntos que lo encumbran en la tabla. A pesar del buen juego mostrado, Monteagudo deberá afinar en la gestión de la plantilla.
Es importante ver a los equipos fuera de casa para comprobar la casta, y  los tres me han parecido homogéneos en el desarrollo de su juego, circunstancia que invita al optimismo en los universitarios y los departamentales, y menos en el Murcia, que deberá  mejorar dentro y fuera y seguramente en algo más para no descolgarse; se juega la supervivencia en el envite. Solo me falta insistir con el Lorca y el Jumilla para calibrarlos.
Y volviendo a los cafres, se entiende por ancestral la inquina deportiva entre granas y blanquinegros, que no los justifica en sus extremismos ni tampoco en sus dispares trayectorias, pero de ninguna manera la desaforada e injusta animadversión de algunos forofos murcianistas contra el UCAM. Simplemente fueron mejores que el Murcia, igual que fueron inferiores ellos en su derrota en casa frente al Cartagena. En estos casos hay que reconocerlo e incluso aplaudir, al margen de la amargura interior, y olvidarse de los árbitros y los palcos, que generalmente ni marcan goles ni los evitan.

Los buenos aficionados a disfrutar y los otros un zurrón y al campo, pero con las ovejas. 

sábado, 17 de junio de 2017

APRENDER DE LOS ERRORES



A todos nos cuesta, y cuanto más soberbios más duro es ese aprendizaje. Alguien dijo que hay quien no se recupera nunca de un éxito, pero que, sin embargo, hay quienes basan su sabiduría en reconocer sus fracasos para empezar de nuevo desde la humildad y con la lección aprendida. Goethe lo  resumió, diciendo que su sabiduría eran sus errores, y Kipling lo versificó en su celebrado poema If: “si eres capaz de levantarte y empezar de nuevo aun con desgastadas herramientas…”
Al final de temporada es el momento de reflexionar. El Madrid corre el riesgo de morir de éxito si no valora dónde ha residido su magnífica trayectoria reciente. Zidane es una clave, pero no la única. Coincide el prólogo de la que puede ser una época legendaria con las dos temporadas en las que menos fichajes de relumbrón ha hecho don Florentino. Quizás haya aprendido el hombre, al fin, tras la fracasada política de su primer sexenio basada en los malhadados galácticos y la más próxima “mourinhesca”. Ha evitado tensiones en el vestuario posibilitando que el equipo se haga una piña, desde el reconocimiento de los llamados jugadores B a los titulados de A, con la guía fundamental de un técnico con la aureola del francés. No son menores esos dos detalles. La inquietud reside en que el presidente blanco vuelva al gusto por los nombres y siembre la cizaña en un grupo tan cohesionado como eficaz. El antídoto será dejar hacer a los que saben, Zidane y compañía, para limitarse a ejercer su presidencia con elegancia una vez que está a punto de dejar la poltrona de su empresa y, por ende,  a alejarse de tentaciones más terrenales. Con el nombramiento de Zidane, Pérez ha hecho de la necesidad virtud y esperemos que lo valore en su sabia medida. La renuncia a De Gea, que no comparto, es una buena señal, no obstante.
El Barça, por el contrario, se obnubiló con los fichajes y olvidó que su época más gloriosa, la de Guardiola —tan absurdo adalid político como fenómeno futbolístico, como ya comentamos, ¡y no aprende!— y en parte la primera de Luis Enrique, vino de la mano de sus canteranos, que si bien han sido una generación casi irrepetible empezó a difuminarse con el olvido de su esencia; permitir la salida de Thiago, o el desprecio por el ahora deseado y reconvertible Deulofeu fue sintomático. Y lo de tapar la progresión de otros fichando a diestro y siniestro, la culminación. Y tienen difícil volver a la senda correcta porque cuando se corta esa dinámica la cantera también se esturrea. Viendo el otro día al Barça B contra el Cartagena confirmé mis temores; apenas un par de jugadores apuntan maneras. El drama culé será volver a las andadas: un club donde juegan los mejores del mundo sin ser un equipo; su sino del siglo XX, en el que solo la engañosa suerte tinerfeña posibilitó el paréntesis del equipo de los sueños de Cruyff.
A nivel regional, el UCAM hizo un presupuesto demasiado modesto para  su primera temporada en Segunda y ahora tendrá que acometer la ruina de hacer un equipo con posibilidades de ascenso en Segunda B. La igualdad es la tónica en la división de plata hace años, y solo la garantía de un par de futbolistas de doce o quince goles posibilita la permanencia, e incluso con el acompañamiento de otros dos que la muevan con criterio en el medio se puede aspirar a más. Los universitarios tuvieron el acierto de mantener el bloque defensivo, pero no acertaron con lo demás, incorporando más roca en el centro y retales engañosos arriba. Solo Jona ha dado la talla, aislado y sin recambio en la punta del ataque. La suerte no ha acompañado, es cierto, pero hay que buscarla antes.
El Lorca enseñó el camino y al Cartagena también le falló el gol. Si en el fútbol es lo determinante, en Segunda B mucho más. Con jugadores solventes atrás, si tienes gol aseguras el éxito; no se practica un fútbol vistoso y hasta aprovechando el juego en largo te metes arriba. El fracaso blanquinegro ha sido su orfandad goleadora, que no su juego. Desaprovechar el mercado invernal fue el error.
Y el Murcia supo resolver el tema goleador, pero tal vez no la falta de empaque atrás y en medio. Aunque el problema grana, desgraciadamente, está más allá del terreno de juego. ¡Qué pena por su magnífica afición

lunes, 22 de mayo de 2017

PERSEVERANCIA, CREATIVIDAD Y AGONÍAS


Una Liga, una Champions, un ascenso o un descenso, aunque a veces pueda parecerlo, no se ganan ni se pierden en el último minuto del último partido, ni por los árbitros o la fortuna, siempre necesaria en cualquier juego; perseverancia es la baza, como en la vida.
Es sábado y mañana el Real Madrid entonará el alirón frente al Málaga de Michel, dejando atrás sus demonios tinerfeños a manos de los chicos de Valdano, a quien los forofos blancos mantienen en el baúl de sus fobias. Y no por aquello, superado por un cinco a cero con él de técnico en el Bernabéu a los blaugranas del hípercreativo Cruyff, su bestia negra entonces, sino por cuitas comunicadoras más recientes derivadas de una supuesta inquina suya con el madridismo florentinesco.
Luis Enrique hubo de recrear con Suárez y Neymar la gloriosa creación canterana de Guardiola, a quienes asoció meritoriamente con el príncipe Messi , circunstancia de la que algunos dudábamos, sobre los rescoldos del legendario sistema que entronizó don Pep. Y aunque le salió bien sus primeros años, ha acabado devorándole.
Al más billetero que creativo Pérez, su apuesta por Zidane también le salió redonda a la primera. Don Florentino, muy acertado, halló el talismán que lo encumbrará finalmente al Parnaso de las glorias blancas, diecisiete años después y  mil trescientos millones de euros gastados en fichajes mediante, que se dice pronto. Y hay que felicitarle, por mucho que se le puedan criticar otras cosas. Lo que es el fútbol: hace tres años meditaba una segunda espantada porque tampoco veía el camino de sacarle punta a su segundo proyecto, pero aquel cabezazo de Ramos en el noventa y tres en Lisboa iluminó las sombras que rumiaba con sus más cercanos. La duda  es que el omnímodo mandamás no se aburra pronto de su propio éxito, veleidoso como es, y opte por buscar horizontes alejados de su guardiolesco Zidane enarbolando su errónea máxima: ser entrenador del Madrid es lo más fácil del mundo porque basta con sacar a los mejores. No creo que cometa tamaño error; demostraría ser tan poco inteligente, y no lo tengo yo por tal, como cuando presume de sabelotodo futbolero.
Si los blancos ganan esta Liga, por lo que venimos apostando hace meses, será porque habrán sido mejores —y si no, lo sería el Barça—, y como dice elegantemente el propio Luis Enrique, habrá que dejarse de excusas y felicitarles. Y lo mismo con la que sería su doceava Champions. Además, ambos logros, tendrían el valor añadido de finiquitar la hegemonía blaugrana en el siglo XXI y el inicio de otro reinado merengue, tanto nacional como europeo.
Bajando nivel, el UCAM ha logrado hoy un merecido triunfo, quizás suficiente para mantener la categoría. De ahí el alborozo en el banquillo de los universitarios, invasión de campo incluida, cuando el aguileño Morillas hizo el tercer gol al final del partido. El equipo de José Luis Mendoza está a dos o tres puntos de conseguir su modesto objetivo para este año, de la mano de un buen entrenador con los mimbres —salvo Iban Salvador— que heredó del agonías Salmerón, que nos recetaba triste sufrimiento hasta el final jugando con nueve o diez por detrás del balón y largando pelotazos hacia arriba; les he seguido toda la Liga tanto dentro como fuera. Francisco ha dotado de un creativo estilo de guerrilla a sus jugadores, suficiente para imaginar que con él en el banquillo desde el principio los azulones hubieran navegado por mitad de la tabla, superando la precaria realidad de ser los terceros con menos presupuesto de Segunda División.
Comprobada la igualdad en esta categoría, el año próximo deberían perseverar en su ambición deportiva a todos los niveles y aspirar con un presupuesto más generoso a otras metas, como en baloncesto. Tienen el espíritu, la categoría institucional, la base deportiva, la dirección técnica adecuada y una afición creciente, y esperemos que la creatividad para no padecer otro año lastimero.
 Y el Real Murcia galopa con suficiencia hacia el ascenso; en Pontevedra lo manifestaron. Deseado Flores ha demostrado creatividad futbolera dotando de eficacia y murcianía al legendario equipo grana; ¡gran acierto! Ojalá alcance su meta, junto con el Cartagena de Belmonte —en la dificultad reside el mérito— y el Lorca, y el año próximo disfrutemos de cuatro equipos murcianos en Segunda. ¿Lo imaginan?

 Si soñar es vivir ideales, la realidad más noble es luchar por ellos. ¡Imaginemos sueños y fuera agonías! 

martes, 28 de marzo de 2017

PASIONES



La magia engancha y la emoción enamora. El fútbol, como el arte, es  magia y emoción. De ahí las pasiones que despierta; el resumen del sentimiento que genera habitualmente a los futboleros y también a otros muchos en momentos importantes.
Tuve la fortuna de ver el partido del Cartagena contra el Real Murcia y sentí el cosquilleo de las emociones, más fuertes, aunque diferentes, a las que celebré hace poco en un Barça-Real Madrid. Y no me pude resistir en ambas ocasiones a expresar la emoción de los goles. Igual que soporté estoicamente la pasión desbordada de los aficionados contrarios, que es donde reside la esencia futbolera que tanto nos engancha. Si transcurre por los límites deportivos de esas dos fechas, es lo más sano y natural del fútbol. Y su punto mágico.
Isi, Armando, Guardiola y demás granas, sobre todo por sus tres goles, y Cristo, Rivero, Álvaro y sus compañeros, con algunos episodios de buen juego, hicieron vibrar a sus seguidores, con idéntica pasión que Cristiano y Messi a los suyos. Ellos pusieron el fútbol y los aficionados la emoción; como resultado afloró la magia de las pasiones.   
Porque esa magia no solo surge por la plasticidad del buen juego, la inverosimilitud de un regate, un control o el juego  a primer toque, ni en la belleza de un gol o la maravilla de una gran parada; un estadio lleno, con el alegre colorido que la pasión futbolera provoca, es un espectáculo en sí mismo.
Ahora llegamos al momento de la temporada en el que las pasiones se desbordan. Vibrarán en el Bernabéu, en el Calderón y en el Nou Camp con la misma pasión que en otros estadios. Igual que ocurrirá en Murcia, Lorca, Jumilla y Cartagena, o en los estadios de Segunda que dirimirán  ascensos y descensos. Es lo que también nos gustaría sentir en la vieja Condomina con el UCAM, un equipo recién ascendido que pelea dignamente por mantener la categoría con clubes relevantes: Córdoba, Zaragoza, Almería o Rayo.
El año que viene llegará el momento de apasionarnos con nuestra selección, que jugó un buen encuentro contra Israel. Un equipo hasta ahora menor en el que se vislumbra futuro si las buenas contras que hicieron no son un espejismo, más fruto de los despistes de los defensas españoles que de sus virtudes, destacando su velocidad y aseado manejo del balón. Ojalá que el buen tono de los jugadores que Lopetegui va incorporando crezca, así como la verticalidad que necesita España, que no está reñida con mantener las esencias que nos hicieron grandes. Como exponente, ya dijimos que Thiago no es Xavi, pero a su favor cuenta la grandísima calidad que luce aunque debería mejorar la rapidez de su fútbol. Un punto débil es que Busquets juegue solo, a pesar del buen partido que hizo; los años pasan, Iniesta y Silva no serán eternos, y se echan en falta apoyos para evitar agujeros por el centro.
 Como desearíamos que vibraran también en Cartagena y Murcia con el ascenso que tanto ansían, y, ¿por qué no?, en Lorca y hasta en Jumilla. Los de Julio Algar quizá lo tengan mejor, porque los de Monteagudo denotan cierta falta de empaque en los momentos decisivos y el nuevo Murcia de Mir todavía es una esperanzadora promesa.
Igual que anhelamos que los meritorios Jona, Rivas, Tekio, Morillas, Juande, Manolín, Tito, Vicente, Collantes, Kitoko, Albizúa, Pérez, Basha, Álvarez y Nono, con sus demás compañeros del UCAM, como Góngora la semana pasada, mantengan en alto el banderín ilusionado que a ratos hace que las emociones de sus seguidores limiten con la pasión que todavía no alcanzan. Los azulones de Francisco tienen la gallardía de ponérselo más difícil a sus oponentes fuera que dentro de la Condomina, y eso denota el carácter que debería mantenerlos en Segunda. Y la temporada próxima, viendo la igualdad de la categoría —salvo al destacado Levante de esta— reforzar bien el equipo para dar un paso más en su extraordinaria y generosa apuesta deportiva. Con un equipo brillando en la élite del baloncesto no extrañarían otro en la del fútbol.

Si hay alguien en Murcia capaz de lograr ese hito histórico con los mismos colores es la Universidad Católica de José Luis Mendoza. Un aficionado cartagenero me decía  que nuestra región debería tener fútbol de Primera. Sería nuestra vieja pasión futbolera compartida, manifestada en los más de veinticinco mil aficionados que animaron a la Sub-21. Más que en Gijón a la absoluta.      

jueves, 9 de febrero de 2017

JUEGO, PASIÓN Y DINERO


El fútbol, más que un deporte es una enciclopedia de algunos de los valores sociales y hasta humanos más comunes. Aúna juego con preparación, reglamento, sentimientos, pasión y dinero. Y de cada uno de estos rasgos se podría hacer un tratado extenso.
En España tenemos cuarenta y dos equipos en el fútbol profesional, donde están las estrellas y los privilegiados, y varios centenares en el mal llamado amateur entre segunda B y tercera división. Todos los que juegan, dirigen técnicamente y ayudan, cobran más o menos de los clubes que aglutinan la mayor masa de aficionados deportivos en nuestro país. Y eso sin contar los innumerables profesionales que  viven a su alrededor, desde periodistas y comunicadores a intermediarios, sanitarios, gerentes, administrativos, etc.  Un compendio de miles de personajes de difícil simplificación deportiva.
Pero su hubiera que resumir todo eso en tres apartados, hablaríamos sin lugar a dudas de juego, pasión y dinero. Sin olvidar a las personas.
Desde que se instituyeron las sociedades anónimas deportivas como las adecuadas para dirigir a los clubes profesionales, poco ha cambiado, sin embargo, en esos cuatro emblemas. Y tampoco en cuanto a su espectacularidad y resultados. El Real Madrid y el Barcelona siguen siendo los grandísimos en España y forman parte de la crema mundial y europea; con el Atlético, el Atletic, el Sevilla o el Valencia, como clásicos aspirantes.
A ellos se pueden sumar excepciones ejemplares como el Villarreal, la Real o el reciente Coruña, y equipos como el Éibar actual,  que animan y ayudan a entender que el fútbol es algo más que masa social, grandes urbes o dinero. El factor humano juega aquí un papel esencial.
En nuestra Región, por ejemplo, tenemos al  histórico Real Murcia con ocho mil socios en Segunda B, que ha estado dieciocho temporadas en primera y es el rey de la Segunda A, con medio centenar largo de participaciones en la categoría de plata y el que más veces ha sido campeón en ella. Y pelea en la misma división “amateur”con equipos como el Cartagena, con más de seis mil socios, o los milagrosos La Hoya de Lorca y el Jumilla con pocos abonados —¡qué mérito tienen!—. Es la grandeza y la miseria de este deporte. La gestión de sus dirigentes ha marcado una u otra.
Sirva como punto y aparte el UCAM. Un equipo recientísimo de fútbol con pocos seguidores todavía, creado por la Universidad Católica San Antonio al hilo de su decidida apuesta por el deporte universal. Es el único representante murciano en nuestro fútbol profesional, compitiendo bien con históricos como el Zaragoza, Mallorca, Cádiz, Almería, Oviedo, Elche o Córdoba, que suman muchos miles de socios. En el Arcángel, escasísimos murcianos fuimos la afición universitaria, como siempre, y disfrutamos su empate ante catorce de los dieciséis mil socios verdiblancos.   
Cuando el fútbol se mueve en la noria económica de las grandes corporaciones deportivas o de los innominados fondos de inversión, pensar en mecenas es una utopía o un disparate. Como hermosa excepción, los clubes españoles más saneados siguen siendo los que pertenecen a sus socios, que es el sistema antiguo; Madrid, Barça y Bilbao. Aunque ha sido así siempre, ya veremos hasta cuándo.
No nos engañemos. Cuando alguien se acerca actualmente al fútbol es para sacar tajada dineraria. Siempre ha sido así también, pero antes se conjugaba con factores como la relevancia social, la vanidad o la pasión—señalemos a Don Santiago Bernabéu como exponente, entre otros más humildes—, y ahora solo cuenta el dinero, con escasísimas excepciones. Una de ellas reside en Murcia.
Si miramos nuestro fútbol,  comprobamos que por mucho entusiasmo que  pongan los actuales dirigentes del Murcia o el Cartagena, que es encomiable, no dejan de perseguir una meta económica; lícita,  esperanzada y aplaudida por sus aficionados, sin duda, pero no podríamos hablar de pasión, que es uno de los ejes que han hecho grande este deporte. Un fin, el económico, que rula hasta la chamba. Y no suele ser fiable, leal ni duradero.
Por eso, algunos, aunque tengamos colores apasionados en el corazón —en mi caso aclaro que murcianista eterno —, y deseemos el éxito de todos los clubes regionales, queremos que equipos como el UCAM triunfen y rompan la dictadura monetaria del fútbol.
 A fin de cuentas, sus personas juegan, se apasionan y persiguen fines con valores que superan al vil metal. Si hay que elegir dueños, reitero, los prefiero así, de la tierra y de bolsillo transparente.



jueves, 5 de enero de 2017

2017 SERÁ MEJOR



No hay que recurrir a las cábalas para augurar un 2017 bueno. Ni ciencia. Solo pensamiento positivo y voluntad. Nosotros mismos nos encargaremos de que así sea. Para los cenizos, subrayar que acaba en siete y sus números suman diez; la suerte y una cifra redonda.
El año nuevo nos traerá también nuevas realidades. El Madrid ganará la Liga y el Barça la Champions, con el Atlético volviendo por sus fueros recientes y apretando a los campeones. Llegará su año, pero este le traerá un nuevo estadio, que tampoco es moco de pavo.  Simeone levantará en La Peineta rebautizada el Trofeo con mayúscula, que coronará su magnífico trabajo del quinquenio, dando inicio a la época brillante de los colchoneros. Lo del Pupas se quedará para siempre en el Calderón, como antes quedó la nostalgia del Atlético Aviación en el viejo Metropolitano.
Cristiano será en 2017 el goleador imparable que lo ha distinguido desde sus comienzos en el Sporting de Lisboa, con su eclosión definitiva en Manchester y la coronación mundial en el Real Madrid. Calderón tuvo la culpa de su fichaje por los merengues, ¡bendita responsabilidad, y Pérez la recondujo tras un mes de dudas. Afortunadamente, la calavera  shakespeariana de su ser o no ser particular le guiñó el ojo afirmativo del optimismo, Valdano mediante, en lugar del rancio egoísta por no haber sido él quien lo pensara. Y después todo vino sobre las ruedas del mejor goleador de los últimos cincuenta años. Y tal vez de siempre.
Messi, descubrimiento de Rexach, verá en 2017 la culminación de su decenio mágico con su enésimo Balón de Oro. Su deriva desde un punta sorprendente al jugadorazo que ahora es se lo debe básicamente, al margen de que sobre todo a su categoría y voluntad, a Guardiola, que lo sacó de la estrechez del extremo derecho al centro del ataque con libertad para moverse entre líneas. Y ese salto fue una de sus mágicas innovaciones tácticas. En un partido contra el Real Madrid destiló las gotas de grandeza que luego ha consolidado. ¿El mejor de la historia? Xavi dice que sí.
La Selección volverá a ser grande, Lopetegui obrará, con Iniesta haciendo de Xavi y de sí mismo, en un juego malabarista tan singular como su infinita calidad. Será otra reinvención de un jugador diferente, como ya hicieron algunos. Y es que, cuando se pierde la décima de segundo porque los años pesan más que los kilos, salen a relucir la inteligencia y la experiencia de mili; al manchego áureo le sobran esos valores en la misma medida que clase y ganas.
Finalmente, el Sevilla, Bilbao y la Real, y los amarillos villarrealenses de Roig, cuajarán una temporada para soñar con la siguiente, en la que partirán como serias amenazas de los tres grandes. Y el Valencia, ¡ay los chinos ches!, aunque sean de Singapur; salvará el pellejo a costa de algún damnificado modesto, que siempre los hay en esta Liga de nuestros pecados y alegrías. Parejo es el paradigma de sus pesares. De soñar en el verano con un cambio de aires sevillanos a verse envuelto en líos, con la sempiterna música de viento en las gradas cuando el carro se tuerce. 
Y en llegando a nuestra tierra, que se dice por la huerta, en Jumilla y Lorca recogerán cosecha y el Cartagena subirá a Segunda. El Murcia, pobrecico mío, enderezará su destino sobre la campana, si la suerte y los idus de los meses venideros, los buenos, se conjuran. Sueño con que sube y empieza a solucionar su ruina, para formar un tridente apasionante, con los del efesé y los universitarios del UCAM, en el hermoso intento de subir a Primera, donde los granas deberían estar siempre por historia, afición, estadio y categoría de ciudad; la séptima de España.
Para eso deberían los de Guadalupe y Sangonera mantener el tipo en Segunda, empalmando unos cuantos resultados positivos. Y en eso están Mendoza y compañía. Los veremos en Alcorcón. El problema del fondo de la sartén clasificatoria es que están calentitos y todos quieren meter la cuchara en su boyantía; en el fútbol, como en tantas cosas, se precisa imaginación, perseverancia, paciencia y santa mala leche, que decía un tío mío.  

¿Que sigo soñando? Claro, es lo que toca ahora. Y  siempre. Si no alumbras  proyectos nuevos estás muerto, que dice mi amigo José Ignacio Gras. Optimismo, cabeza y voluntad. Los pesimistas, un zurrón y al campo, a echarse un pienso. ¡Feliz Año!

martes, 27 de diciembre de 2016

A LOS REYES MAGOS


   Nuestros amables lectores permitirán que volvamos a ser niños por un día y pidamos a Sus Majestades lo que pensamos algunos futboleros de esta amada tierra murciana. ¡Ay, la sinceridad de aquellos maravillosos años!
Nos gustaría que sin perder un ápice de competitividad, que es muy diferente a rivalidad por lo que tiene de intentar ser mejores sin quitar nada a nadie, viviéramos apasionadamente los encuentros entre los equipos de nuestras devociones, animando a los nuestros y jaleando su mejor juego, pero sin nada más.
Que la buena actitud de sus profesionales o directivos fuera el ejemplo a seguir. Sería mano de santo ver a Cristiano, Messi,  Griezmann, Adúriz, Vitolo, Illarra y compañía competir a tope y dejar en el terreno de juego las vicisitudes que sus lances generan, para terminar con un apretón de manos y, por qué no,  valorando lo positivo propio y ajeno con la lógica subjetividad, sin menoscabo de la objetividad que todo buen deportista siente hacia sus adentros.  Los aficionados, entonces, serían capaces de comportarse como personas y no como niño mal criados, cuando no incalificables sujetos del disparate.
A partir de ahí, que gane siempre el mejor, o el que más suerte tenga; no olvidemos que el fútbol es un juego, y a la semana siguiente más. Y puestos a pedir, sería agua de mayo que los informadores y comentaristas guardaran el morbo ramplón de las debilidades humanas, o supuestas, de  quienes visten de corto o largo en el fútbol; aspectos que poco tienen que ver con el deporte. Otra cosa son los temas que afectan al decoro social que todo personaje  público, con influencia en tantos millones de personas, debería tener como símbolo a imitar. Y hablando de medios de comunicación y periodistas, algunos soñamos con que algún día usen la  riqueza del idioma español, en lugar de manejar extranjerismos para bobos: hat-trick y similares.
El sumun de nuestros sueños es que los equipos españoles sigan reinando en Europa y en el mundo, y que Lopetegui, o quien fuera, llevara a nuestra selección al nivel que la situó Luis Aragonés o su sucesor, Del Bosque. Lo difícil será hallar otros Xavi, Pujol, Senna, Raúl o Villa, o quitarles kilómetros a Iniesta, Casillas, Silva, Busquets, Torres, Piqué o Ramos, porque a Carvajal, Isco, Thiago, Javi, Asensio, De Gea, Vitolo, Morata, Sergi, Williams y demás, bastaría con hacerles jugar como saben; eso sí, con la intensidad de los que nos llevaron a la cumbre.
A nivel regional, quienes aún creemos en los Reyes Magos, imaginamos al Cartagena con un gran equipo en Segunda y aspiraciones de coronar una trayectoria centenaria; anhelo secular de tantos seguidores albinegros con el Efesé en el altar de sus devociones.
 Otro tanto con los futboleros lorquinos, que ya tuvieron un muy buen equipo en Segunda con aquel Moreno Manzaneque que tanto sabía de fútbol, y que ahora tienen divididos sus amores entre un equipo de Segunda B en manos extranjeras, y con buena marcha con Algar al timón, y otro en Tercera, también con buena pinta, manejado ahora por Pedro Cordero, que cuenta con el apoyo de otros paisanos que  saben de esto como el que más; lo han demostrado. Ojalá aglutinen esfuerzos y aúnen la afición con el éxito para que Lorca vuelva a pisar fuerte en el fútbol profesional.
Que el Jumilla fuera imitado por el Yeclano, el Caravaca o aquel antiguo Alhameño.
Y que volviéramos a disfrutar de otros Sornichero, Juan Antonio, Borja, Macanás, Arango, Angelín, Ruiz Abellán, Añil, Melenchón, García, Vidaña, Pelegrín, Murciano y tantos etcétera legendarios.
Y en  Murcia, que el clásico Real, el equipo más relevante del fútbol murciano,  dejara las incertidumbres. Si es difícil salir del pozo de 2ª B para un equipo de su trayectoria, superar la ruina económica todavía es más complicado. Algunos, entre los que me encuentro, desde el murcianismo más sentido, pensamos que la solución está extramuros, pero muy cerca. Concretamente en Guadalupe.
Soñamos con ver esa gloriosa camiseta roja pimentón ilustrada con un UCAM, no menos grandioso —la referencia del deporte olímpico español—, con el pantalón azul de nuestros ancestros, como las medias azulgranas, y algún ribete amarillo-oro-vaticano, con perdón. En el baloncesto se ha cumplido.
Pensando en dueños, qué mejor que una institución con valores humanísticos y sociales valiosos, antes que cualquier “mercantifle”.

Y que los cainitas se tornaran fraternales. Que otros dejaran los gritos malsonantes  y fueran educados. ¿Mucho soñar? Puede, pero más inteligente y hermoso.

lunes, 31 de octubre de 2016

DEL FÚTBOL A LOS RUFIANES DE RUFIÁN


Hoy tocaba hablar de que la columna vertebral del Barça no son Messi, Suárez y Neymar sino Busquets, Iniesta y Rakitic, en su sitio; contra el Granada se evidenció su falta aunque tuvieron en Sergi Roberto su hombre para todo y en Rafinha la solución brillante del problema.
Y del jugadorazo inventado por Simeone en el belga Carrasco, en su tan interminable como brillante labor técnica,  amén de ese dúo ganador que ha amalgamado con Griezman y Gameiro, al que ha sabido gestionar su tiempo.
O de la afortunada vuelta al gol de Cristiano y la insistencia de Morata en hacerse titular con goles, y de la indisimulada alegría que se dibuja en Zidane cuando un joven hace algo grande, como el golazo en Copa de ese suplente de lujo que es el también canterano Nacho.
 Y del error de llamar pinchazo al empate del Sevilla de Sampaoli y Lillo en Gijón ante un excelente Sporting, cuando es un paso más en su envidiable trayectoria, otra vez reinventados por Monchi; el mejor gestor deportivo español en décadas, o desde siempre.
También de reseñar la diarrea mental que asola a ese personajillo en que deviene Tebas cada vez que se sale de su papel institucional y entra en charcos inapropiados. Una vez que los comités correspondientes actúan, el presidente de la Liga estaría callado más bonito que un San Luis. Lo que  piense de las provocaciones de Neymar, en lo que coincidimos muchos, debería ser charla de café en lugar de opinión pública como máximo dirigente de ‘todo’ nuestro fútbol profesional. Así, el victimismo en el que se envuelven los dirigentes culés, tan hipócrita como llorón cada vez que alguien se mete en su patio, con o sin motivos, queda en evidencia como argumento cuando les faltan otros. El falaz “Madrid nos roba” tiene quien le copie.
Igualmente, y  metiéndome donde todos saben que no entro por razones obvias, sería apropiado terciar en la mala gestión que ha hecho alguien del Real Murcia con el derbi del domingo frente al Cartagena. Y miren que lo siento porque valoro mucho los esfuerzos de sus directivos, algunos de los cuales conozco y gozan de mis simpatías personales, para sacar adelante ese difícil barco, por haber afrontado algo por el estilo hace más de veinte años. Pero hay que ser muy torpe para hacer coincidir su horario con el del UCAM-Oviedo en la Condomina, perdiendo quizás la venta de algunos cientos de entradas, cuando no algún millar. Y lo mismo con permitir el enrarecimiento de las buenas relaciones que, al parecer, mantenían los granas con los dirigentes murcianos del “Efesé” hasta pocas horas antes del encuentro, a quienes también aprecio personalmente y pondero por su enorme trabajo.
Pero todo esto, y el propio fútbol, ha quedado disminuido y hasta relativamente lejano en esta sombría tarde del sábado en la que escribo la presente columna, tras escuchar a un impresentable que se sienta en las Cortes de todos los españoles; un tal Rufián —nunca más apropiado un apellido—. Un elemento ruin que avergüenza aún más, si cabe, a la clase política muy a pesar de muchos de ellos. Este individuo, al que llamo desde aquí mal nacido por lo que supone de peligro para la convivencia nacional, y tenemos experiencias sangrientas recientes y lejanas como para que tal calificación no sea nada exagerada, y los otros rufianes que le aplauden y jalean; no merecen estar donde están. Ni la inmensa mayoría de ciudadanos españoles, tanto los que se sienten como tales como los que no y piensen como piensen, merecen tampoco tener que soportar a gentuza de esa calaña en ninguna tribuna pública, y menos cuando, además, viven de nosotros. Deberían estar chapoteando en el estercolero de sus miserias y complejos en lugar de esparciendo los odios, rencores y revanchismos desnortados que anidan en sus almas negras contra una sociedad que les ha posibilitado sus estatus y enormes posibilidades de crecimiento personal y social. Realidad que trajeron muchos miles de ciudadanos en tiempos difíciles, sin arrugarse, cuando hablar de libertad y democracia sí era valiente. Ahora, lo suyo es la cobardía infame del provocador en manada contra pacíficos, cuando no contra fantasmas de los que ya no pueden temer nada.

Viéndolos en la sede de la soberanía nacional cabe preguntarse cómo hemos llegado a esta situación, y, lo que es peor, ¿hasta cuándo durará?  ¡Qué falta de…! (añadan lo que quieran)   

martes, 7 de enero de 2014

AÑO NUEVO Y FÚTBOL VIEJO

Poco cambiarán las cosas en este año que ahora comienza. La única ilusión nueva será el Mundial de este verano, con nuestra laureada selección defendiendo el título.


Por la Liga de primera ya sabemos el cuento. El Barsa y el Atlético se disputarán el campeonato, con un Madrid esperando algún fallo de los anteriores para aspirar como mucho al segundo puesto, según marchan ahora las cosas. Los azulgranas continúan sólidos con sus estrellas atacantes Messi y Neymar casi en reserva, mientras que los de la segunda fila, Pedro y Alexis, les han cogido el relevo y el gusto en cuestión de goles siendo los máximos realizadores del equipo a mitad del ejercicio. Con tales argumentos parece difícil que tropiecen teniendo en cuenta que su fabulosa media le sigue funcionando como un reloj y que en la defensa, recuperado Valdés, no deben tener muchos problemas; con Montoya y Bartra cada vez más asentados supliendo estupendamente a los supuestos titulares Alves y Mascherano o Pujol.

El Atlético no baja el pistón, y aun tirando de garra por encima del buen juego que también lucen en ocasiones, parece que le han cogido el tranquillo a ir de colíderes y se dejan la piel en cada envite. La única duda es su escasez de goleadores en cuanto a número, que no en efectividad. Si Costa sigue en su excepcional momento de juego, tanto en goles como en colaboración con el conjunto y abriendo el área a sus compañeros, se mantendrán ahí, incluso con creces, si Villa recupera el olfato que siempre le ha distinguido y Adrián se entona.

 Lo del brasileño hispano sería, además, una gran noticia para Del Bosque, que no anda muy sobrado de delanteros en estado de gracia. Ojalá continúe don Pedro también metiéndolas en el Barça para que el gol no sea la debilidad en Brasil. Sin olvidar a Negredo, que anda por la Premier dándolas casi todas, o a un intermitente Torres que puede ser otra opción si Mourinho le da el sitio perdido. Soldado es quien menos posibilidades tiene por jugar a un nivel menor su equipo.

Por el Madrid hay luces y sombras. Por las primeras la eclosión de Jesé es una magnífica noticia siempre y cuando Ancelotti le dé la confianza suficiente haciéndole titular ya sin ninguna duda. Entre el canario y el ‘guadianesco’ Benzema no debería tener ninguna. Aunque reconozco que me pueda perder la querencia por los futbolistas jóvenes, a ser posible españoles, ahora mismo la progresión del canterano debería primar sobre la perenne espera de la calidad del gabacho. Pero claro, eso siempre que el ‘mánager’ de los fichajes deslumbrantes, el señor Pérez, no imponga lo contrario con su mimado francés. Ahora debería estar en otras lides, porque las sombras de su equipo empiezan con la cuestión de los dineros de las renovaciones y las exigencias de otros de segundo o tercer nivel, que han visto como con Bale se han roto las costuras de las fichas contenidas desde la única excepción de Cristiano. Y eso es un asunto tan grave como para poner en peligro algún éxito de esta temporada. La Copa de Europa es donde le veo más posibilidades si eso se supera y sus tres estrellas, los dos citados más Alonso sin olvidar a Ramos, aúnan sus esfuerzos sin reticencias en el empeño. Lo del donostiarra se puede complicar porque es muy goloso  negociar un fichaje en su condición de libre para la próxima temporada. Y las cuentas son fáciles. Teniendo en cuenta sus ficha anual, si pide a cualquier club una mejora de aquélla y encima solicita sólo la mitad de lo que valdría un traspaso suyo en el mercado, quince o veinte millones de euros, la cosa está clara. Le quedarían dos o tres años de fútbol a un buen nivel pero ganaría en esos años más del doble que en el Madrid, como poco. Así que D. Florentino tendrá que rascarse la cartera, con el riesgo de que a continuación vengan los otros damnificados de su clase con el cartelito de ‘la tristeza ronaldiana’; ustedes me entienden.

Y a nivel regional, el Murcia, como antaño, con peligro de desaparecer pero ahora con unas deudas insalvables. Pero siempre habrá un Murcia para sus sufridos incondicionales. Hay demasiada y buena afición para eso. El Cartagena en el mercado, con una buena situación deportiva, y por Lorca triunfando contra pronóstico ¡Toda la suerte del mundo a los tres! Hará falta.

martes, 25 de junio de 2013

ALGO ESTÁ CAMBIANDO, POR AQUÍ Y POR ALLÁ

Parece que por Barcelona la cabra vuelve al monte.  Rosell ha enfilado hacia su querencia tratando de reforzar el equipo con figurones extranjeros huyendo del exitoso recetario que Guardiola puso en valor desde la Masía. Y es que, como lo hizo bajo el protectorado forzoso del fantasma que  le ronda al actual presidente muy a menudo, su antecesor Laporta, pues hay que cambiarlo por el de los grandes fichajes que, además, suelen dejar ignotas comisiones por el camino.

El fracasado político independentista folklórico aguantó a D. Pep porque no tenía con  qué fichar y su recurso le salió tan bien que puede pasar a la historia como el mejor presidente culé de la historia. Luego hizo lo que pudo para justificarse a sí mismo sus desvelos con operaciones dinerarias, algunas aún por esclarecer, cuando menos oscurantistas en algún antiguo país comunista.

Y Rosell no piensa irle a la zaga. Con el bollo todavía caliente de los cuartos extraviados en la operación Neymar se anuncia la próxima llegada de un central ‘de garantías’; como si en casa no hubieran soluciones.

Neymar

Espero equivocarme por el bien del fútbol y del propio Barça, pero me temo que pronto miraremos hacia atrás con demasiada nostalgia desde el vagón de cola del tren blaugrana, que habrá iniciado un camino sin retorno claro hacia lo que siempre fue su historia: grandes fichajes, excelsos técnicos, alguna victoria sobre el Madrid para justificar la temporada y a celebrar segundos puestos. Y también volverán los viejos tiempos de echarle la culpa a la política por sus fracasos deportivos, pero esta vez ‘estelados’ todos de la mano de los mandamases de turno de la Generalitat.  Es decir, que la enormidad de la obra deportiva desarrollada en la mejor etapa barcelonista de siempre se irá por el sumidero de los presidencialismos irredentos, de los cuartos oscuros, de los llantos aldeanos y de la política miserable. ¡Qué pena! Y eso, ahora que tienen en su cantera una generación de futbolistas envidiable. Para mí, incluso mejor que la de sus actuales figuras que son los mejores del mundo sin ninguna duda desde hace unos años.

Y enfrente, parece que la fortuna podría sonreír al Real Madrid si es cierto que Pérez por fin se cae de su caballo, como S. Pablo, y apuesta por el producto nacional y por su tan cacareada ‘Fábrica’. Que hablen de Isco, Jese, Morata, Nacho, Carvajal y compañía; incluso de ese extraordinario talento que es el culé Thiago; es la gran noticia que muchos madridistas amantes del fútbol de verdad están esperando desde hace  tiempo. El gran problema estará en lo que se encuentre el nuevo técnico en el antiguo vestuario tras el tsunami Mourinho; un personajillo narcisista con complejo napoleónico y una cierta vena de aquel Atila que por donde pasaba no crecía la hierba a quien Pérez le dio el mando en la peor decisión deportiva que ha tomado en sus diez largos años, y han sido muchas; quizás, pensamos algunos, por ser el reflejo que le devuelven ciertos cristales cuando se mira en ellos. ‘Tim y Tom en el circo Kron’ de la avenida Concha Espina; otrora un club señor que nunca se dejó pisar el protagonismo futbolero por nadie. Ese circo en que ha convertido al Madrid emulando lo que fue el Barça en sus peores años: los azulgranas haciendo grandes fichajes y los blancos levantando títulos.

Por Murcia andan los aficionados preparando los cirios funerarios porque  el Murcia vuelve a estar al borde de su desaparición si el señor Samper no lo remedia. En los oscuros años noventa ya estuvo muy cerca, y sólo el empeño de algunos, entre los que humildemente me cuento junto con los extraordinarios compañeros con quienes compartí junta directiva y otras personas que nos ayudaron, pudo evitarlo. Entonces se debían nueve millones de euros y varias directivas sucesivas obraron el milagro, pero me temo que ahora la púa es demasiado gorda y el club ya no es de sus socios. ¡Mal pájaro tenemos en la bardiza!

Y en Cartagena  andan igualmente poniendo velas; Gómez está en el alero y también aguardan un milagro. ¿Será por intercesión del S. Antonio de la UCAM? El tan ilustre como irrepetible José Luis Mendoza, cartagenero y murciano de pro, tiene mano en esos temas y enormes valores demostrados.

Lo malo es que le piden muchas cosas desde demasiados sitios.  Lo bueno, su voluntad siempre presta. ¡Tino y suerte, maestro!

martes, 11 de junio de 2013

DEL MURCIA Y EL CARTAGENA, A LAS PERRAS

Se entiende la indignación de miles de aficionados en Murcia y Cartagena por el triste devenir de sus equipos. Y el desencanto que tal estado de ánimo amarga a tantísimos seguidores. Pero son dos casos diferentes con origen similar y desenlace parecido.



Los indignados futboleros deberían tener en cuenta la pregunta final. De acuerdo, que los señores Samper y Gómez abandonen sus responsabilidades, pero ¿quién pondrá después los cuartos? Y es que, la mayoría de aquellos tampoco aguantarían que el Real Murcia y el ‘Efesé’ Cartagena jugaran con lo que diera la mata. Porque, de lo contrario, no harían falta amos que vinieran a pastorearnos. Bastaría con que unos cuantos buenos aficionados cogieran las riendas de esos equipos y apostaran por los chavales de la cantera, con algún que otro refuerzo de lustre, y rodeándose, eso sí, de gente del fútbol que sí saben cómo manejar esos cotarros. De tal manera no habría que confeccionar presupuestos millonarios con ingresos supuestos que casi nunca se cumplen y gastos desmesurados que tienen por su propia naturaleza a incrementarse en cuanto el carro se tuerce.

En el Murcia no ha habido presidente en su historia que haya puesto el dinero que Samper le ha inyectado a lo largo de su luengo mandato. Otros hicieron lo que pudieron con dispar fortuna y algún arruinado por tal causa. Aunque también es verdad que los muchos cuartos no han servido tampoco para sacar al club de su sempiterna condición de equipo ascensor. Y se podrá decir que en la historia antigua era de la plata al oro y en la más reciente entró también el bronce y hasta la hojalata en su devenir, pero, en definitiva, no se ha consolidado en Primera División que es donde debería estar por muchas cosas. En todo caso, somos muchos los que añoramos aquellos tiempos en los que más de la mitad de su plantilla estaba formada por canteranos que a la postre tenían al equipo en mejor situación que la actual y reciente.

Y también se le podrá decir a Samper que no entiende de esto,  que le falta fortuna o que no sabe rodearse de buena gente, pero no que sea tonto. Alguien que ha llegado a su posición no lo puede ser y, además, está aquí por algo. Por eso estoy convencido de que si por él fuera tendría al equipo instalado con los mejores de España; el Murcia es menos ruinoso en primera que en cualquier otro escalón. Y de cuartos sí entiende el madrileño. 

Situación diferente es la del Cartagena. Ya el año pasado algunos sospechamos que a Gómez le convenía el equipo en 2ª B, y éste lo ha confirmado. Porque, como el anterior, ha demostrado con creces los mismos desméritos futbolísticos y tampoco se le puede llamar tonto. Él sabe muy bien que no tiene detrás el apoyo, la masa social ni la posibilidad de crecimiento suficiente para que no le cueste demasiado dinero mantener a un equipo puntero en segunda. Y con el dinero que cogió al bajar la temporada pasada podía hacer un equipo que mantuviera la ilusión de los realmente incondicionales. ¿Subir éste año? ¡Hombre! Echando al técnico cuando empezaba lo serio, donde había que ganar antes que jugar con exquisitez, no era lo más apropiado.

El origen del aterrizaje de Samper y Gómez en Murcia y Cartagena es similar: aprovechar los años bonancibles para obtener rentabilidades empresariales por su aparente generosidad deportiva. El final también ha sido el mismo: más sombras que luces durante años y el último petardo de esta temporada. Y en medio el mismo accidente: la llegada de las vacas flacas. A ambos le han faltado unos años más de buen viento para arribar al puerto que imaginaban, pero se ha llovido el patio y vislumbramos tempestades muy preocupantes para ambos clubes.

¿Qué podrían venir paisanos que lo están haciendo bien en otros sitios? Qué duda cabe. Ahí están Granada y Almería para demostrarlo, pero habría otra pregunta clave: ¿Les hubieran dado a ellos los políticos y sus arrimados las mismas facilidades iniciales que les dieron a estos forasteros?  La historia dice que no. Lo aprendí en propias carnes hace veinte años.

Finalmente,  no creo en los ‘amos ponedores’ ni en los ‘sacapanzas palqueros’ que se les arriman y a los que utilizan lastimosamente. Tampoco en los  clubes hechos sólo con dinero.  Sí en el fútbol de cantera, con refuerzos. Hay ejemplos admirables.  

jueves, 30 de mayo de 2013

DEL MAGO PÉREZ A CARTAGENA Y MURCIA

Ya tenemos a D. Florentino en la pista haciendo juegos malabares para seguir cebando la bomba de la ilusión de los alicaídos forofos madridistas. En lo del nada por aquí y nada por allá es un artista el tío. Se ha colocado en la cabeza el bombín donde previamente enseñó la ‘cabecica’ de su antiguo valido, Mourinho, con dos orejitas tan rojas como monas, por cierto; y enseguida se lo quitará para que aparezca el nuevo inquilino del banquillo blanco.

D. Florentino Pérez


“¡Et, voila!”, dirá enseguida con todo el boato que acostumbra y los focos centrados en él, y el respetable prorrumpirá en aplausos maravillado ante su portentosa magia. Todo ello con el dinero del Madrid, claro.

Se trata de superar su enésimo fracaso deportivo como presidente e iniciar una nueva era de ‘florentinismo’ agudo. Ya publicamos los datos que demostraban que es el peor presidente en cuanto a resultados deportivos de la centenaria historia blanca, y eso sin ponerlos en relación al gasto, pues en tal caso serían catastróficos; y también hemos reiterado que, sin embargo, es tan listo el tío que a la vez es el mandatario de mayor aceptación popular por parte del madridismo más irredento, incluso por delante de D. Santiago, a quien llegaron a zarandear dentro de su coche entrando al estadio; pero el otro día en Valdebebas ya empezó a escuchar la primera música de viento.  La única capaz de desalojarle del Bernabéu.

Con el cambio de estatutos, hechos a su medida por él mismo, de allí no lo saca nadie como no sean los propios socios y aficionados blancos con una gran pañolada y los pitos correspondientes. Y todo se andará, aunque no creo que su portentosa soberbia dé lugar a ello; se iría antes. Cuando en su primera etapa hubo un amago de ello tras la derrota en Mallorca y de haber llovido antes demasiadas lunas aciagas con un baile de entrenadores impropio de tan magno club, Pérez cogió las de Villadiego antes que la cosa fuera a mayores. Y en esta segunda etapa hará lo mismo en cuanto se le vuelva a torcer el carro si alguien muy capaz no arregla el gigantesco agujero que el luso narcisista deja de envenenada herencia tras su luengo y fracasado paseo por la Castellana.

Se marcha por fin el supuesto mejor técnico del mundo, según Pérez, y vendrá el siguiente todavía mejor del mundo que también habrá nacido para dirigir al Madrid, según dirá el mismo mago. Al tiempo.

Y por Murcia y Cartagena bajan las aguas embravecidas y achocolatadas. De no mediar milagro mucho me temo que ninguno de los dos equipos titulares conseguirá sus objetivos. Los granas se lo juegan todo en un envite extremadamente peligroso por haber dejado los deberes para última hora tras una temporada decepcionante, marcada por la pésima planificación deportiva, y en el ruedo albinegro su presidente ha vuelto a pegar un petardo tan imprevisible como tenebroso echando al entrenador que ya le había cogido el tranquillo a la plantilla precisamente cuando se van a jugar los partidos claves en los que no se trata de jugar bien sino de ganar a toda costa. Lo de este hombre es asombroso. Con el dinero que  ha palmado ya en el fútbol y todavía no ha aprendido que el fútbol hay que dejárselo a los que entienden de ello interviniendo lo menos posible en fichajes, desfichajes y demás familia y acudiendo menos aún a oráculos digamos que esotéricos o cuasi.

Así como lo de los dirigentes del Murcia, quienes no acompañan sus aciertos deportivos con la seriedad que impusieron, afortunadamente, en los temas económicos del club. Éstos darán desgraciadamente con sus huesos de nuevo en Segunda B – ojalá no- y el año que viene reiteraremos la rivalidad regional en la de bronce porque aquéllos tampoco subirán. Ojalá que sí lo hagan y que los capitalinos no bajen y sea en la de plata.

Mención aparte para el UCAM, quien me consta que ya anda planificando la temporada que viene con la lección de ésta aprendida, como buenos estudiantes, y la intención de hacer un equipo desde abajo cuidando la cantera para conseguir unas estructuras deportivas sólidas en las que apoyar su futuro.

Lo extraño y preocupante en este caso es que no puedan usar la Condomina como feudo para tener también una numerosa afición que les respalde. El Ayuntamiento debería explicar claramente por qué no; le dedicaremos la atención debida.                         

miércoles, 24 de abril de 2013

Y LLEGAMOS AL FINAL DESHOJANDO MARGARITAS


A estas alturas de la temporada todavía tenemos pocas cosas claras, como suele ser habitual por otra parte. El Barsa ganará su liga más cómoda gracias a la casi perfección de su primera vuelta y a la tempranera pájara que le dio al Real en ese mismo periodo. Los blancos tienen a su vez la papeleta de pelear por el segundo puesto con un Atleti que ha aflojado en los últimos meses quizás porque su goleador Falcao se ha puesto un poco espeso de cara a puerta. Nada que no se pueda arreglar en un par de partidos, como el próximo entre ambos, en el que supongo que quedará dirimida la segunda plaza del campeonato si el Madrid se impone, como viene siendo habitual últimamente. De lo contrario tendremos emoción hasta los tres últimos puntos. Y, por detrás, la Real Sociedad ha dado un estirón muy encomiable y seguramente dejará a Málaga y Valencia con la consolación de la UEFA.


FALCAO GARCIA

Los equipos madrileños clásicos tendrán un soponcio en la final de Copa. A un partido puede pasar cualquier cosa, como ocurre casi siempre en fútbol, pero me da a mí que los de Mourinho llegan en mejor forma a esta recta final, cosa que no estaba tan clara hace un par de meses. De todos modos cuidadín con los de Simeone, que le pueden hacer un traje a cualquiera si el colombiano tiene su día, aunque es mucho más fiable Cristiano, el mejor goleador en la historia madridista.

En la Copa de Europa lo fácil es apostar por una final entre Madrid y Barsa, pero los alemanes nunca han sido equipos fáciles de batir. Si fuera a un solo partido yo sí que arriesgaría por una final española, pero los estadios germanos nunca se le han dado bien a nuestros equipos, sobre todo al Madrid. Y ha tenido suerte que no le ha tocado el Bayern, su bestia negra tantas veces. Los blaugranas lo tienen peor porque los de Munich son el mejor equipo de largo de Alemania, y en su campo arrollan con facilidad. Deberán cuidar los culés su defensa, precisamente el lunar negro que tienen esta temporada, y afinar más en el medio campo, donde en los últimos meses andan imprecisos si comparamos su juego con el de hace unos meses. Y, claro, que san Messi tenga su día y enchufe alguna, porque de lo contrario la ida puede ser una desgracia y la vuelta un martirio.

Y por nuestros lares reina la angustia y la esperanza, según se esté a un lado o al otro de La Cadena.

El Cartagena está haciendo bien los deberes para volver a 2ª A, de donde nunca debió bajar el año pasado. Pero ya veremos si al final no la hacemos negra, porque se han visto ya demasiadas cosas en su historia. Yo sigo pensando que lo de la pasada temporada fue muy raro. Bajar los brazos tan pronto me suena a mal de fondo y algunos de sus protagonistas son los mismos, sobre todo fuera del césped.

Y por Murcia, pues lo acostumbrado últimamente. Hay que ver la nefasta gestión deportiva que se viene haciendo desde que Samper tomó las riendas. Y ahora se puede argumentar la falta de dineros, pero en sus primeros años ése no era el problema. Y tampoco se acertó cuando se apostó por el éxito. El ascenso con David Vidal fue una de esas casualidades en las que a veces suena una flauta cuando lo que se ha comprado es un pito de feria. Y, después, cuando se gastó una fortuna en hacer una plantilla para mantener al equipo en primera, hablando incluso de llegar a Europa, volvieron los pitos malsonantes. Realmente debe rondar un gafe cerca del dueño del club, porque con el dinero que ha gastado se podían haber hecho otros cestos más lustrosos que las capazas agujereadas con las que demasiadas veces hemos ido de compra.

Este año se pensaba en un equipo que luchara por los puestos de arriba, aunque algunos advertimos que estarían por mitad de la tabla como mucho,  y ahora estamos abocados a un descenso  difícilmente remediable por más que haya media docena de equipos con menos entidad que el nuestro. Y es que es tan difícil cambiar las dinámicas negativas de resultados como tener éxito en el fútbol sin un par de delanteros que goleen.

¿Y el UCAM?, pues yo apuesto por los universitarios. Lo merecen.  

lunes, 20 de agosto de 2012

UN FABRICE PARA LA ESPERANZA

El sábado por la tarde me dispuse a empezar la liga desde casa y tuve la suerte de llevarme una alegría importante. Jugaban el Celta y el Málaga un partido que junto a ciertos destellos de calidad de algunos jugadores estaba llamado al ‘cerocerismo’. Unas veces los aciertos de los metas y otros el desacierto de los rematadores nos condenaban a un marcador mustio. Pero faltando un cuarto de hora ese buen entrenador que es Pellegrini le dio la oportunidad de debutar en primera a un chico camerunés de dieciséis años. Y se obró el milagro. En esos pocos minutos tuvo la oportunidad de ser el goleador más joven en la historia de nuestra liga. Tuvo tiempo de fallar una ocasión engañosamente facilona – el balón le cayó con nieve a su pierna izquierda tras un rechace del larguero a un tiro de Isco- , de hacer un desmarque inteligente e irse con rapidez del defensa, de quebrarle después de un amago con la derecha y lanzar un zurdazo al poste, y de marcar con la rodilla  un pase de Buenanote tras un espectacular caño en el área chica. El chaval Fabrice le dio la victoria al Málaga frente a un Celta que había merecido más con un De Lucas, viejo conocido en Murcia y Cartagena, en plan figura.

Fabrice 
Importándome poco el resultado de dicho partido lo cierto es que grité el gol en casa con alborozo. Un juvenil de primer año le había dado a su equipo los primeros puntos de esta extraña liga de primera división que empezaba con ese partido.

Aunque inmediatamente me vinieron las dudas sobre si el técnico e ingeniero uruguayo le hubiese dado la oportunidad a Fabrice de poder contar con los que se le han ido, Rondón básicamente, la verdad es que me alegró tremendamente su valentía por hacer debutar nada más y nada menos que a un delantero centro tan esperanzadoramente joven. Y pensé en la situación de nuestro fútbol haciendo paralelismos con esta época y otras pasadas.

Desde mi reconocido entusiasmo por los futbolistas jóvenes y canteranos recordé cómo Valdano le dio a Raúl la oportunidad de debutar con diecisiete años en todo un Real Madrid. Y cómo, unos años después, Casillas tuvo su oportunidad todavía juvenil aunque debido a las lesiones del alemán Illgner y de Contreras con GuusHiddink. Y de cómo unos años antes Amancio y Di Stéfano se la jugaron con cinco chavales del filial encabezados por Sanchís- que debutó en la Condomina- y Butragueño. Y de cómo Del Bosque improvisó en el 2.000 al fino e imberbe todavía interior Guti de delantero centro salvando una temporada con una veintena de goles.

También recordé el magnífico ejemplo de Guardiola con Busquet, Pedrito y Piqué entre otros, amén de darle los galones a Pujol, Xavi e Iniesta y hacer jugar a Messi de figurón en detrimento de vacas sagradas extranjeras barcelonistas ya consagradas en la esfera internacional, dejando encendida la llama de la esperanza en los chavales de la Masia. Y el caso del Atletic de Bilbao donde cada año nos sorprenden con canteranos jovencísimos que inmediatamente no desmerecen jugando contra los grandes en primera. Y los casos de Emery y Simeone que han reinventado como laterales a extremos como Alba y Juanfran haciéndoles internacionales. O el caso del Osasuna, que cada temporada incorpora a chicos de Tajonar a su primera plantilla y pronto son jugadores contrastados entre los mejores. Y antiguamente el Sporting de Joaquín, Quini, Mesa o Churruca, o nuestros vecinos de Elche en los sesenta y setenta con Marcial, Vava, Asensi, Ballester, Llompart y compañía más los jovencísimos paraguayos que se traía. En fin, una tarde de nostalgia de aquellos años en los que en nuestros equipos regionales de Murcia y Cartagena también jugaban tantos y tan buenos canteranos en primera, segunda o tercera división – la actual 2ªB-.

La clave está en las circunstancias y los técnicos, amén de en cuidar con mimo a las bases. Desgraciadamente las penurias económicas son las primeras; afortunadamente los entrenadores de verdad buenos y valientes los segundos; y a la cantera sólo le dedican atención los clubes inteligentes que tienen perspectiva de futuro. Lo demás son otros intereses.

Mientras, ni en el Madrid actual de Mourinho, ni en el Murcia y el Cartagena tienen cabida los canteranos; se tienen que ir fuera para poder jugar. Al Madrid sueñan con volver, a nuestros equipos no vuelven nunca. Adiós ilusión y futuro.

lunes, 11 de junio de 2012

SUEÑOS ESPAÑOLES, MURCIANOS Y CARTAGENEROS


Cuando se publique esta columna ya habrá empezado España la Eurocopa y nuestros sueños volarán altos o rasantes, según haya ido contra Italia. Yo soy optimista porque creo que a juego no nos supera nadie. Otra cosa será el azar o el acierto en enchufar la vieja, que diría D. Alfredo. Ahora, tengo varias dudas, si me perdonan el atrevimiento de entrar en un análisis técnico. Creo que España jugó mejor con un solo medio centro- Senna- con Luis, que con los dos que seguramente usará Del Bosque – Alonso y Busquets- como ya hizo en Sudáfrica. Sin los presumibles goles de Villa harán falta más pequeños jugones abiertos delante para hacer gol, y eso pasa por sacrificar al delantero centro o a uno de los citados, tal y como se demostró ante China. La otra opción es jugar con tres defensas y el catalán metido atrás como falso central; cuestión arriesgada sin contar con la velocidad y la anticipación de Pujol y descontando la poderosa vocación ofensiva de Alba.


Por ahí anda mi inquietud. Porque, además, ya nos conocen todos lo suficiente para plantar en el campo el antídoto a nuestra poderosa posesión y exquisita técnica. Y no creo que ahora vayamos a jugar echándola a la olla para superar los tremendos obstáculos que nos opongan. Otra cosa sería que cualquiera de los tres puntas clásicos que llevamos rompiera a golear desde el principio; habría más sol en las bardas.  

Las ausencias del mejor goleador y del defensa más seguro, como han dicho tantos expertos, tienen esa importancia. En todo lo demás creo que los técnicos de la selección tienen menos dudas, con la columna vertebral de Casillas, Ramos, Xavi, Iniesta y Silva. El resto de seleccionados, como los dos mejores medios centros de Europa citados – el culé y el merengue-, son intercambiables sin grandes diferencias.

Cambiando de tercio, el Murcia ha terminado la temporada en la UCI y el Cartagena casi enterrado.

Y digo yo, ¿el Sr. Samper, qué necesidad tiene de tomar tantos disgustos con el ‘fulibán’ si sus mejores habilidades son otras? En su lugar copiaría del presidente más listo del fútbol español, D. Florentino Pérez, y dejaría hacer a gente del fútbol, que los hay y muy buenos en Murcia sin ir más lejos, controlando desde el consejo con alguien de mucha confianza de su equipo más próximo y él, pues a inventar y vender  motos, que ahí es brillantísimo. Y digo que contando con gente honesta de Murcia y del fútbol de verdad – le podría brindar gratis algún nombre- por aquello de que el club vuelva a entroncarse con el murcianismo y recupere algunos valores perdidos y los nunca explotados racionalmente: la proximidad con los socios y peñas; con los medios de comunicación y otras entidades otrora muy vinculadas;las rentables relaciones con algunos clubes regionales y otros cercanos ubérrimos en buenas canteras; cuidar la propia, que antaño era de las mejores; y, en general, imbricarse en la dinámica genética murciana con vistas a futuro. Es una pena que con la enorme cantidad de pasta que lleva puesta desde que aterrizó por esta bendita tierra, trayendo jugadores y técnicos de mil cruces generalmente sin futuro o cansados de vivir, estemos ahora mirando si la abuela fuma. Supongo que alguien le habrá dicho alguna vez estas cosas; y si no, de nada

Del Sr. Gómez, en Cartagena, se podría decir otro tanto. Pero hombre, si el señor le llamó por otros caminos, no se empeñe en jugar a ‘fichaor’, ni a motivador de plantillas con palo y zanahoria, ni en creer que esto es de zahorís ni como una de sus empresas. ¡Que noooo! El fútbol es otra cosa. Si le interesa invertir en el Cartagena, no gastar, que es diferente y usted sabrá por qué, dedíquese a pensar en cómo recoger el fruto de lo sembrado, que también lleva lo suyo,  y deje el club en manos de personas, que igualmente las hay honestas y futboleras en Cartagena, y controle desde las alturas sin bajar al vestuario con alguien de su absoluta confianza.

En ambos casos ganarían en imagen tanto en Murcia como en Cartagena, que tampoco es despreciable, por aquello de que nunca se sabe a quién necesitará uno pasado un tiempo. Hasta ganarían ante ‘su gente interesante’. Y así, con cada mochuelo en su olivo, se otea más claro el horizonte cuando es oscuro.

Les iría mejor en su bolsillo y en todo. 
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