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jueves, 5 de noviembre de 2015

AZNAR, EL PÁJARO DEL ALBA

AZNAR, EL PÁJARO DEL ALBA

Ni a la quinta ha ido la vencida. Es el reiterado trino al amanecer y sin recaderos al encantado Rajoy, del ojizaino y antiguo presidente del PP y del Gobierno, padrino suyo y referente onírico de las huestes conservadoras, elevado antaño a sus altares como paradigma de mando y ejemplaridad. Pero tiene tan poca fortuna en sus despertares mañaneros como alabado fuera por quienes deberían reflexionar sobre tan ajustado clarín: con Rajoy y sus viejos olmos de ribera, el bosque pepero acabará en la mar machadiana por ríos y barrancas.
Pregones
Salvo en solemnidades y fiestas de guardar, donde se homenajea a algún personaje haciéndole el honor de pregonar cualquier tradición o ‘fiestorro’, los pregoneros eran unos mandados para esparcir a los cuatro vientos los anuncios, recordatorios o advertencias que la Autoridad tenía a bien comunicar a la ciudadanía.
Nuestro personaje de hoy aúna ambas caras. Con una se hace un auto homenaje, convencido de ser la reserva espiritual del centro derecha español,  y pregona con la cobertura de FAES, o en el evento y medio a los que ‘acepte invitaciones’, lo que considera que deberían tener en cuenta sus ex devotos; hasta hace siete años a pie juntillas y sin pestañear, por la cuenta que les traía.
Por otra se otorga la autoridad —que no poder —de la presidencia honorífica del PP, y sermonea de cosecha propia lo que considera respetable para sus otrora incondicionales, cada vez más díscolos y descreídos.
De mal estratega a estéril remendón.  
Es una pena que quien creó sueños colectivos desde un razonable manejo del timón de las Españas, no sumara a sus demostradas capacidades la de buen estratega a largo. De aquella supuesta primera división mundial, solo queda el remoto reflejo de sus fotos con quienes sí pertenecían a ella.
Declaró su amor por interés a un Pujol lagartón en el Majestic, sirviendo como prenda la inmersión lingüística. Ni su tactismo personal, ni mucho menos ninguna estrategia coyuntural para favorecer la estabilidad nacional, justificaban tal indignidad.  La lluvia del tiempo ha hecho crecer la cizaña en aquella mala siembra: Cataluña hoy.  Por mucho que él apunte remiendos dolidos, triste consecuencia de lo propiciado junto a sus antecesores, y preludio de lo que perpetrarían sus herederos monclovitas.
Gurú ruinoso
Tampoco podría ejercer de pitoniso; si acaso, de echador de cartas trucadas. Lo demuestra su dedocrática apuesta por Rajoy como proyecto de presidente del gobierno, desde la realidad que él debería conocer mejor que nadie: probo militante funcionarial en la nomenclatura de Génova, por muchos cargos electos y de confianza que ostentara. Lo disculpable y más a mano sería que el Señor no lo haya llamado por el camino de la intuición, y, lo imperdonable, que optara ladina aun equivocadamente por un Mariano títere.

La del millón no se la cree nadie, o… sí: que Rajoy fuera más listo, y lo engañara a conciencia durante demasiados años vendiéndole su recauchutada moto como de kilómetro cero. ¡Quién lo iba a decir!  

martes, 20 de octubre de 2015

RAJOY, LIRÓN A LA BROCHA

RAJOY, LIRÓN A LA BROCHA.

Ponga usted un espíritu almidonado regido por una mente funcionarial al mando de cualquier empeño humano en dificultades, y obtendrá lo más parecido a una nada surgida de otra nada con nada por delante y nada por detrás; un estío sofocante sin nada que recoger por falta de siembra. Una ruina.
Ahí, las personas con aversión cerval al riesgo sucumben al mayor de los peligros: la inanición, o,  peor aún, abusan inmisericordemente de los indefensos bajo su mando: la cobardía facilona. Y se excusan con las socorridas circunstancias o la herencia recibida, a la que no renuncian cuando se les encomienda, desde su sempiterna hipocresía: lo socialmente correcto por apariencias.
De la pereza y el miedo a la rutina, con la connivencia de sus  homólogos, consumiendo el tiempo de quienes aguardan lastimosamente y con paciencia franciscana que alguna vez haga algo; tome decisiones útiles; corte por lo sano; alumbre futuro desde proclamas ilusionantes o se vaya pronto a casa. Porque lo de sacrificarse por sus gobernados, quemándose en el empeño, no lo esperan; sería demasiado para ‘don comodón’.
Si añadimos el espíritu del opositor estéril, que alberga el origen del peor funcionariado, obtendremos lo más parecido a un parásito que tiene por objetivo vivir eternamente a costa de los ciudadanos.
Sin nombrarlo, es fácil imaginar un perfil fiel del actual presidente del gobierno: Mariano Rajoy en estado puro.
El único presidente electo que no repetirá mandato. El gobernante que llevará su partido al desierto, partiendo de una espléndida y fructífera ribera, en solo cuatro otoños. Un político que debería leer la realidad española como nadie por haber tocado todas las teclas desde concejal a presidente, al que confiamos una nación con problemas económicos y financieros por deudas y gastos improductivos inasumibles, que nos la devuelve incrementándolas y sin limarlos, y presumiendo de haber superado la situación. La realidad es que debíamos seiscientos mil millones y ahora debemos un billón, porque Europa nos ha aliviado por interés prestándonos dinero a mansalva y a un coste bajo, de momento... ¿Ese pulpo, es rescate o calamar?
¿Qué haríamos con un gestor que nos deja en manos de los prestamistas aun aumentando las ventas —impuestos—, incapaz de reducir gastos estériles y enfadando, de propina, a los clientes —contribuyentes—? Su dudoso logro: aplazar las soluciones endeudándonos en una cuantía impagable. Si España fuera una finca se la quedarían el BCE y los bancos.
La peor ceguera es voluntaria, y este lirón, que oculta bajíos en su pasado —¡Ay, Bárcenas!—, sueña con seguir pintando tras cinco elecciones seguidas cuesta abajo, ¡cinco!; siendo, además, el político peor valorado desde sus principios presidenciales. Otro caso único y definitivo.
Decenas de millones de españoles, propios, indiferentes y extraños; quisieran decirle: Mariano, ¿por qué no sueltas la brocha de una puñetera vez, que te vamos a quitar la escalera, y haces un favor a tus compañeros, a tu partido, a tus gobernados, a tus más próximos, a ti mismo y a España?


jueves, 20 de agosto de 2015

IGLESIAS, EL OSO DE SÁNCHEZ

IGLESIAS, EL OSO DE SÁNCHEZ
Como Pedro Sánchez se deje abrazar por Pablo Iglesias está listo. Ahora mismo, es el mayor peligro que se cierne sobre la esperanza blanca socialista. Porque, de rebote, darían a Mariano Rajoy el oxígeno que necesita para que la exigua mayoría del miedo que se le prevé al PP en las próximas generales adquiera relieve de gobierno, con el apoyo puntual, activo o pasivo, de Ciudadanos o de cualquier otra opción periférica no izquierdista.
La realidad de Podemos
Podemos ha alcanzado su adolescencia como partido, y con esa virtud juvenil también han llegado las contradicciones que desde aquí preconizamos hace meses. En cuanto se ha estructurado como un partido político desde sus orígenes asamblearios, la superestructura en torno al líder Iglesias, controla, censura, tacha, discrimina, señala y promociona. Es decir, lo típico de quienes tanto criticaban. La casta podemita es dueña de carreras y haciendas de sus patrocinados. Y todos quienes no se acogen a su sagrado, como el recinto interior amojonado por las cadenas en torno a los antiguos recintos eclesiásticos, quedan expuestos a las turbulencias externas y, normalmente, reducidos a la nada; la vulgaridad partidista española tan denostada.
Los desengañados del partido de los círculos lo definen como modelo leninista, recordando la vieja experiencia bolchevique rusa o los diversos y variados ejemplos que han tratado de imitarla, y desde fuera se ha visto siempre como la consecuencia lógica de un movimiento populista engendrado en torno a un triunvirato, con Iglesias como sumo sacerdote  y Monedero y Errejón de prelados distinguidos, junto al predicador del pueblo desencantado, Echenique, y la consiguiente cohorte de curicas obreros y monaguillos internautas. Lo que pronto derivaría, como sucede, hacia un liderazgo a la vieja usanza con cadáveres entrañables en el armario.
El único que resiste es Errejón, avezado en sueldecicos con la excusa de estudios sociológicos a distancia para universidades afines o infiltradas, y veremos por cuánto tiempo.  Porque el experto en grandes análisis internacionales para países ‘hermanos’, Monedero, hace tiempo que campa a sus anchas como el marrano de San Antón, y por eso da rienda suelta a sus peroratas. Pero igual que le llegaron las vísperas con la ingeniería fiscal que le desbarataron a tiempo, también le llegará el gran día en que sea un proscrito para su íntimo Pablo; y sanseacabó.  En cuanto al heterodoxo líder de Podemos en Aragón, Echenique, ha consolidado su baronía maña con un cargo de elección ciudadana que será difícil de anular por parte de la nomenclatura circuliana.  Ahí tiene Iglesias un callo difícil de limar. Tanto por lo anterior como por su discurso coherente con el espíritu originario de la formación morada, aparte de que ya le ganado algún pulso personal dentro del partido.
Su futuro
Pablo Iglesias se ha percatado de la realidad que le alcanza: el previsible resultado de Podemos en las próximas elecciones. Con el 15% como horizonte máximo de expectativas debería largarse a casa si es coherente con lo que siempre ha dicho: que él está en política para gobernar y no para ser oposición irrelevante. Pero también me temo que tal promesa quedará en el limbo de lo que el viento político se lleva, y optará a mercadear votos con tal de influir en el futuro gobierno y justificarse. Ahí se enmarca su novísima estrategia de acercar posiciones con el PSOE; otrora partido burgués  de casta y trinque.
Es lo que tiene la realidad numérica del voto, que es muy cabezona, y propicia arreglos matrimoniales de difícil previsión. Tanto a priori como a posteriori, en cuanto a relaciones, duración y consecuencias. Salvo en países con cierta madurez democrática, tipo Alemania, lo suyo es acabar en división de opiniones cuando no en bronca o gran bronca, que decían las antiguas crónicas taurinas.
El difícil equilibrio de Sánchez
En fin, que debería Sánchez andarse con mucho cuidado a la hora de elegir a sus colegas afines en el Congreso, más allá de los diputados propios, porque el PSOE solo tampoco podrá gobernar.
Pero antes, habrá de hilar muy fino en los apoyos a futuro que se  visualicen, porque como se deje abrazar por Iglesias, le ocurrirá, seguro, lo que al rey que fue a cazar un oso para hacerse un abrigo con su piel  y acabó siendo él ‘quitafríos’ del plantígrado.
No está el patio español para bollos tras lo de Grecia, y lo caribeño ya descontado, más el propio desbarajuste de los antiguos asamblearios de Iglesias y compañía. El personal quiere estabilidad para entrever un futuro de esperanza después del ‘langosterío zapateril’ y la pertinaz sequía ‘rajoyana’. Dos plagas bíblicas que nos duran ya doce años y hacen odiosa una tercera. Demasiado hasta para las pacientes y poderosas espaldas de los españoles.

Con Podemos rondándole, mal pájaro se le ha puesto al PSOE en la bardiza. Y el PP de Rajoy, mientras tanto, frotándose las manos.  Como repita, vaselina a Rivera y Ciudadanos mediante, habrá que alabar la inteligencia a largo del pontevedrés a pesar de todos los pesares, que no son pocos ni cuestiones menores, que él diría. 

jueves, 13 de agosto de 2015

EL MACHADIANO VOTO DEL MIEDO

EL MACHADIANO VOTO DEL MIEDO
Del miedo a la otra España, aunque ahora no lleguemos a lo que decía don Antonio Machado respecto a que una de las Españas nos helaría el corazón. Pero para algunos, demasiados, España sigue dividida en dos bandos irreconciliables. Y, sin embargo, también muchos estamos hasta los blandos de eso.
Del PP
Estos días, amigos votantes a ultranza del PP me han confesado que aun no estando de acuerdo con el gobierno de Rajoy, y coincidiendo en las críticas incontestables que se le hacen, lo votarán en las próximas generales. Y otros, que no son tan leales a ese partido y censuran sin tasa al Presidente – el que más poder ha tenido y el peor valorado en democracia-, han coincidido en la misma aseveración, porque temen como los anteriores que gobierne el PSOE apoyado por Podemos, o, lo que sería peor y auguran que desastroso, fuera Pablo Iglesias quien lo hiciera con el apoyo de Pedro Sánchez y sus socialistas, reforzados por los grupúsculos antisistema e incluso los independentistas catalanes y vascos, a quienes cuanto peor le vaya a España mejor para ellos. 
Es decir, que salvo los incondicionales conservadores, que también los hay, el granero de votos de Rajoy se nutrirá mayormente del voto del miedo.
El voto del temor a la otra España, representada por quienes hacen de la revisión de la historia y de sus simbolismos más recientes, de la negación de su unidad como nación, o del rechazo a las peculiaridades ancestrales españolas – los toros, por ejemplo-, incluso del seguidismo de ejemplos internacionales con pésima imagen pública —los bolivarianos de Chaves o los extremistas de Siryza y Tsipras —  su clave de bóveda para gobernar. Olvidándose de aplicar algunas de las medidas sociales que enarbolan como fundamentos de su ideario político. Unas veces por imposibles, otras por ilegales, y algunas de ellas por irrealizables económicamente o ser directamente demenciales.
Ciudadanos
Y abundan tales precavidos, unas veces con más razón que otras, en múltiples ejemplos, pero hay algo que debería preocupar a sus destinatarios: Ciudadanos y Rivera. Y es la duda sobre su utilidad como antídoto de todo lo anterior, cuando han posibilitado el gobierno en Andalucía de un PSOE hundido hasta los corvejones en la corrupción más cuantiosa. De ahí seguramente el empeoramiento de sus perspectivas.
Claro que, esa misma crítica, pero focalizada en Madrid, le hacen desde las filas socialistas, por el apoyo a un PP madrileño que tampoco escapa a las malolientes alcantarillas de todas las corruptelas imaginables.
La defensa lógica y coherente que hacen desde Ciudadanos es que han facilitado la gobernación a las formaciones más votadas para evitar males mayores. Y es razonable.
Pero en el caso que nos ocupa con los votantes cautivos del PP por miedo, la cosa se agudiza en contra de los de Rivera por el fenómeno de los vasos comunicantes. Argumentan muchos de los citados al principio que no tienen reparos en apoyar a los socialistas, quienes, a su vez, han posibilitado el poder a Podemos en lugares significativos, cuando el propio Sánchez proclamó a todos los vientos que nunca apoyaría a los de Iglesias.
Del PSOE
En fin, un relato político de las dos Españas, que se podría hacer perfectamente al revés desde la óptica de los votantes socialistas más fieles. Cuando Zapatero gobernaba, recuerdo los comentarios que me hacían algunos amigos de ese bando sobre las críticas que les argumentaba referidas a los desastres de su gestión. La música era muy parecida aunque la letra fuera en otra dirección: hacia los conservadores recalcitrantes, los liberales y neoliberales, las sacristías preconciliares, los bancos y ese todo revuelto de ‘los mercados’, e, incluso, hacia la entonces promesa de regeneración que era Rosa Díez y su UPyD, que calaba sus redes en el caladero del voto socialista; un calco en aquellas circunstancias, aun con mucho menos apoyos sociales, de lo que ahora representa Ciudadanos para el PP.
Enemigos&Rivales
Como resumen, quienes estamos en medio y no somos cautivos de ninguna opción política, tenemos que aguantar el encono de los forofos de cada partido, al considerarnos bultos sospechosos en connivencia con el enemigo.  Esa desafortunada alusión que tanto responde a la idiosincrasia española. El mismo Rajoy ha definido hace poco ante los suyos al PSOE como “el verdadero enemigo del PP”.
No cabe más desacierto en quien tiene la responsabilidad de gobernar una nación que debería abandonar de una vez las tesis de quienes justificaban el breve poema de Machado. Un rival, como debiera ser, no es un enemigo. Con un rival se compite, con un enemigo se lucha. Ante el rival se vence, se pierde o se empata, incluso se llega a acuerdos en beneficio de los ciudadanos. Pero ante un enemigo se mata o se muere, y el único diálogo es el de una rendición más o menos incondicional en función de cómo se llegue de fuerzas al final de la batalla.
En tierra de nadie
Lo peor, aparte de lo penoso que siempre ha sido para los españoles en general, es la situación de quienes no queremos ser azules ni rojos, ni blancos ni negros ni moros ni cristianos; nos llueven los palos de todos sitios. Y, como hemos citado ya alguna vez aquí, nos pasa como al buen periodista sevillano Manuel Chaves Nogales en la Guerra Civil, que tuvo que exiliarse por ser “perfectamente fusilable por los dos bandos”.
La pena es que mientras no seamos capaces de superar esas dos Españas, en la que se es incapaz de ver nada bueno en ‘el enemigo’, estamos condenados a una inmadurez política de consecuencias nefastas.

¿Cuándo olvidaremos aquella simpleza de estar con el amigo con razón o sin ella?  

martes, 29 de abril de 2014

EL CINISMO NACIONAL

Vivimos en un país de contrastes y eso nos enriquece; es cierto. Pero también hemos construido una nación entre todos en la que sufrimos contravalores comunes que arruinan nuestra sociedad. El cinismo es uno de ellos. Podríamos poner muchos ejemplos, pero con pocos basta.

Populares y socialistas

El otro día entrevistaron en una cadena de radio al político popular González Pons, candidato del PP al parlamento europeo en las próximas elecciones, y ante la pregunta sobre qué le parecía la corrupción destapada en los cursos de formación para parados en Andalucía su respuesta fue de manual político profesional partidista. Según él, la señora Díaz, presidenta de la Junta, debía ponerse del lado de la justicia y colaborar en lo que fuera menester para que se supiera toda la verdad y los corruptos acabaran donde deben. Y lleva razón. Ahora bien, cuestionado por el asunto Bárcenas el asunto ya era otra historia. En vez de hablar de la evidente corrupción por los donativos de ciertos empresarios y del fraude fiscal consiguiente de su partido manejando dinero negro, y por ende de la misma exigencia a los responsables correspondientes de que fueran claros y colaboraran con la justicia, largó una parrafada para decir que todo el daño que el referido extesorero del PP le podía hacer al partido que representa ya lo había hecho. Y, más aún, envuelto en la bandera patriotera nacional, vino a decir que España tenía suficiente crédito en Europa como para que los casos de corrupción destapados en Andalucía con dinero comunitario no le afectaran en su imagen. ¿Cabe más cinismo? Y lo peor es que el periodista que le entrevistaba mantenía con él una charla entre risas por respuestas previstas.

La corrupción y el pueblo

El robo a mansalva del dinero destinado a formar parados para que puedan acceder al mercado laboral en mejores condiciones es de cárcel inmisericorde, además de la reparación consiguiente del roto económico con cuantos medios puedan disponer los ladrones. Y, la responsabilidad política de los sucesivos gobiernos socialistas en Andalucía debería llevarles a no ganar unas elecciones en muchos años. Lo mismo debería ocurrir con la confianza de los actuales y pasados dirigentes del partido en el gobierno de la nación. Si quienes deben velar por la solidaridad nacional y, por lo tanto, por la exigencia general de pagar impuestos, se han dedicado, cosa que pocos dudan, a pagar con dinero negro obras en su sede, además de repartirse sobres opacos como complementos de sueldo, no podrían ganar unas elecciones nunca en un país serio. Ni siquiera presentarse en unas listas para gobernar a quienes estafan.
Pero, desgraciadamente, los socialistas gobiernan en Andalucía a pesar de haberse destapado antes de las últimas elecciones autonómicas la corrupción que ya investigaba la ejemplar jueza Alaya. Y, para colmo de la desesperanza en la regeneración política, muchos votantes del centro derecha español expresan en privado que volverán a votar a los populares a pesar de todo lo que llueve y ha llovido porque, dicen, más vale malo conocido que bueno por conocer. Es decir, sabemos que son malos pero mejor eso que otra cosa porque en todo caso son nuestros malos. Un ejemplo de forofismo político que nos lleva por los caminos de esos contravalores que decíamos, con el cinismo como bandera real rojigualda.

Gobernantes

Como consecuencia de ese cinismo,  el señor Rubalcaba sigue siendo el líder del PSOE después de haber estado en medio de tanto asunto turbio en los últimos decenios. Y el señor Rajoy es el presidente del gobierno incontestado por la mayoría de sus correligionarios después de estafar a  sus votantes haciendo todo lo contrario de lo que prometió, y por lo tanto contrató, en su programa electoral. ¡Hasta su padrino Aznar se lo criticó públicamente!; que tiene tela.    

Comunistas

Y por lo mismo que el señor Cayo Lara, líder de IU, puede decir sin sonrojo que si hubiera una república la voz la tendría el pueblo en lugar de los banqueros. Como si en Francia, Alemania, EEUU o Italia, por ejemplo, las cosas fueran de otra manera a ese respecto. Pero claro, tal vez se refería a una república comunista de partido único. Y en efecto, en ellas la voz la tienen los que mandan en el régimen y no el pueblo, tal y como ocurría en la desaparecida URSS o sucede en Cuba,  etc. Y nadie relevante ni medio de comunicación alguno le dice nada de eso en este país de contravalores; aunque solo fuera que nos hablara de honradez, trabajo y bienestar común, que sería perfectamente defendible desde su óptica, ¿por qué no?, pero que se deje de enarbolar banderas de libertad y democracia, que le son impropias y muy lejanas a su ideología real comprobada donde gobiernan. O que exija explicaciones o deje de apoyar a un gobierno en Andalucía en el que tienen mil rotos en los cajones por donde maman impunemente tantos desalmados.

Nacionalistas

Igual podríamos decir de los diversos independentistas. Me cuesta creer que el conservador Mas y su homónimo vasco, Urkullu, defienda de verdad y no para conseguir dinero y otras prebendas un derecho a decidir, que no es sino una forma de derecho asambleario en el que cualquier parte podría separarse de su todo cuando quisiera. Este año nos sentimos españoles, o catalanes, o vascos, o de nuestro pequeño pueblo; y el que viene, si nos enfadamos por algo, nos vamos con la música a otra parte y en paz. Sería cuestión de hacer propaganda interesada con dinero de todos y un referéndum. Cinismo, desfachatez y desgobierno en estado puro.

Los ciudadanos


Y esa es la música que suena a todas horas en esta malhadada España. ¿Lo peor?, pues que la sociedad parece que baila a gusto con ella en lugar de apagarla para siempre. Si no, no se entiende. O, quizás, solo sea cuestión de inmadurez política. ¿Lo mejor? Se me ocurre que la esperanza de un cambio profundo, que es lo último que deberíamos perder. 

martes, 25 de junio de 2013

CANSERA DE ESTAFAS

Rememorando el entrañable poema del inmenso poeta murciano de Archena, Vicente Medina, muchos ciudadanos españoles sufrimos el estado anímico con el que encabezamos este comentario. Es tan maloliente  el plato de mal gusto  que nos ofrecen quienes nos ‘mal gobiernan’ y se ‘peor oponen’ como forma de hacer política en esta España de nuestros pesares, que nos sume en tal cansera que nos aburre la vida.  

PP PSOE

La penúltima estafa

 Por un lado, el gobierno de quien puede presumir de cualquier cosa menos de resoluto, el diletante Rajoy, hace algún tiempo que ha encontrado en la estafa del “gracias a nosotros no nos intervinieron el año pasado” el incierto banderín de enganche de muchos bien pensados para aparentar ser los salvadores del desastre que nos dejó en ruina el tsunami Zapatero. Y el partido que lo sostiene y que obtuvo una desahogada mayoría absoluta ha encontrado en ese eje comunicativo la justificación a todas las renuncias hechas respecto al programa electoral con que se presentaron en las últimas elecciones generales. Pero no han hecho cuentas de lo que hubiera pasado de aplicar su programa.

La antigua

Es tal la enormidad de la estafa perpetrada a quienes confiadamente les votaron: ‘peperos’ de carnet, de afición, de cartera, arrimados, o simplemente buenas gentes que suelen votar opciones de centro, derecha o centro derecha; y otras no menos buenas que les votaron inopinadamente por considerar que Mariano Rajoy era, como decía y se le suponía, un político previsible, serio y con la experiencia suficiente para aplicar programas eficaces y eficientes; que hasta su padrino Aznar ha tenido que salir al ruedo a dibujarle cinco pases con los que domeñar a la fiera que le salió por el portón de los sustos hace año y medio. Y es que, nadie puede creer honestamente que el pontevedrés y sus acólitos no supieran lo que se les venía encima cuando llevaban un año esperando razonablemente coger el relevo; mandaban en casi todas las autonomías y principales ayuntamientos y decían que ellos tenían la solución para España.

Y no creo que sea cierta la voluntad que le suponen interesadamente algunos de volver al ruedo. Él sabe que su tiempo ya pasó y que salvo en situación catastrófica su vuelta sería más decepcionante que exitosa.

La actual

Y ahora cantan la nueva estafa por ‘engañeras’. Aseguran sin rubor que lo peor de la crisis ya ha pasado y que empieza un buen futuro señalando los normalillos datos de empleo recientemente conocidos.

Miren ustedes, ya está bien de engañiflas, hasta que no tomen medidas de verdad para crear empleo a mansalva favoreciendo la contratación con imaginación y medidas valientes, que las hay, sólo nos espera más ruina. Demasiado saben que los últimos datos de empleo son tan aparentes como las contrataciones al hilo de los meses de verano de cara a las vacaciones y al turismo. Pan para hoy y hambre para mañana.    



Mediocres unidos

 Lo demás: los ninguneos a Aznar por parte de personajes de medio pelo ahora en el gobierno o en el partido, mirar para otro lado por falsa prudencia que en el fondo es miedo de quienes sí debieran darse por aludidos, o prestarle un poquito más de atención en sus apariciones públicas pero sólo por aparentar – Club siblo XXI hace unos días- es sólo la muestra de la dudosa inteligencia emocional, y de las otras, y la nula capacidad de autocrítica de quienes deberían poner el oído en la calle para pulsar lo que sus gobernados piensan. Muy al contrario, perseveran en la manida mala costumbre de los mediocres de siempre: hacerla, mantenerla y no enmendarla. En las próximas elecciones, sean para lo que sean y que son el único termómetro al que harán caso, obtendrán la desastrosa cosecha que se están ganando a pulso.

La ruina de enfrente

 Y de malo a ‘malopeor’. Con el liderazgo más débil en la historia reciente, los socialistas andan desarbolados y desparramando la vista hacia cualquier sitio donde les hagan ojitos. Además de carecer de un discurso uniforme y nacional como partido que aspira a gobernar, andan en peleas internas en régimen de alquiler porque a pesar del derrumbe del PP en intención de voto, según todos los estudios sociológicos, no tienen visos de escriturar nada a corto plazo por falta de recursos y de crédito ante el electorado. Rubalcaba lleva camino de dar la puntilla al partido que dejó Zapatero para el arrastre.

Los liquidadores

 Uno y otro, Rajoy y Zapatero, van a conseguir un hito histórico por el que vienen luchando los partidos minoritarios desde que fue consolidándose la Transición: la voladura del bipartidismo. Y, además, pueden pasar a la historia como los grandes culpables de dividir a sus partidos en diferentes opciones de sensibilidades parecidas.

Tanto en el PP como en el PSOE hay actualmente serios riesgos, o posibilidades higiénicas, según se mire; de que surjan personas inconformistas con sus nomenclaturas que le echen valor al asunto y den la batalla dentro, y que ante la imposibilidad de regeneración por los grandes vicios que los corroen se decidan a plantear opciones políticas alternativas. Pero esto sólo ocurrirá, lamentablemente, tras sus respectivos batacazos electorales; porque antes hay que colocarse bien con los jefes para salir en las listas. Es la consecuencia de la ‘partitocracia’ que nos rige; otra estafa vergonzante.

Gracias a los de siempre

 De todos modos saldremos, pero gracias a las iniciativas de miles y miles de ciudadanos que no se resignan aunque los machaquen un día sí y otro también con impuestos, tasas y sacaperras de toda calaña porque no hay lo que debería haber: bemoles, dicho en fino, para empezar a arreglar esto podando seriamente el enorme sector público y poniendo las condiciones imaginativas y valientes necesarias para crear empleo privado a todo tren; que, repito, las hay.


Mientras tanto, la pena de demasiados ante tanta estafa es como aquella de Medina: ‘Éjame’ que duerma, ¡a ver si es ‘pa’ siempre!, ¡si no ‘m’espertara’!, tengo una cansera….

miércoles, 29 de mayo de 2013

AZNAR Y LOS ABANICOS P’AL MAREO

El otro día  el maestro Aznar salió bien parao de su encierro en Antena 3- felicitaciones, Lomana-  con tres periodistas que le echaron varios morlacos de diferentes hierros y variadas hechuras. Y aun con altibajos, sin rehuir la pelea, demostró que a pesar de su apariencia fría es un torero de valor.

José María Aznar López

Bárcenas

Con el berrendo y ‘pregonao’ que abrió plaza, el de los sobres, sobresueldos, papeles  y demás familia; estuvo aseado y precavido sin atreverse a sacarlo a los medios por  sus posibles gañafones traicioneros, y se limitó a asegurar que él no había cobrado nunca nada raro ni en negro y que todo está reflejado en su declaración a Hacienda. Nada que objetar, salvo el tufillo en el ambiente y la seguridad de los muy exigentes émulos del 7, de que detrás de sus alivios había una hiriente desconfianza  hacia lo que hicieran sus subalternos en aquellas fechas. Por eso usó el pico de la muleta para torear ‘desapegao’ limitándose a justificarse personalmente y dando por sentado que el PP siempre ha sido legal en sus cuentas.  Justificación que sigue dejando en el aire más sombras que luces, de ahí la renuencia de los dirigentes actuales del PP a anunciarse en ese cartel. Hay mucho miedo, y seguramente justificado, a lidiar los toros de este hierro; el tiempo dará y quitará razones, aunque muchos nos tememos que ese bicho tiene gatos en la barriga y  habrá de todo: negros, blancos y hasta coloraos vergonzantes.

Gürtel

También estuvo a la defensiva  con el reservón y escarbador segundo. Un toro ‘bigoteño’ y pasado de años del hierro de Gürtel al que lidió sobre las piernas en lo referente a regalos de bodas y similares, pero con el que después se embraguetó y le hizo faena junto a chiqueros recetándole una estocada de efectos fulminantes trayendo a colación la antigua inquina que el veedor de origen, PRISA, le había tenido siempre. Tal vez haya interiorizado ese dolor con los favores que en su momento le hizo por omisión, al no forzar que se cumpliera la sentencia judicial respecto a las irregularidades cometidas por ese grupo editorial en la adquisición de Antena 3 Radio; y por acción, al entregarle en bandeja el canal de pago de telefónica, Digital plus. Y es que, como en España se sabe desde Viriato y los romanos, nunca se debe pagar a traidores.

Gobierno      

Con el que sí estuvo cumbre fue con el engañoso y mansurrón tercero. Este resumía todo el sentir que acojona a demasiados millones de españoles por la gestión del gobierno del PP ante la crisis que padecemos.  Lógicamente, tenía mucho que torear y no se anduvo por las ramas.  Decidido desde el principio y embarcándolo con mucha templanza, le bajó la mano para que humillara trayéndoselo de frente con la muleta planchada, echando la pata por delante y rematando los muletazos ajustadísimos a su cintura. Y el éxtasis llegó cuando en el  centro del ruedo, en contra querencia,  y ante la insistencia del respetable, toreó al natural con cinco pases seguidos – estado sostenible, reformas institucional y fiscal, pacto social y presencia internacional- abrochando con el de pecho – sus logros presidenciales- , dando todo un recital de toreo político sobre lo que ahora mismo se debería hacer, repitiendo enseguida y hasta el final el más reclamado por la afición: ¡hay que bajar los impuestos ahora!, recordando otras celebradísimas faenas suyas de antaño. Y ahí se gustó, afeando a quienes ahora mandan en el cotarro su languidez y poca valentía ante la responsabilidad que heredaron por la mayoría absoluta que el pueblo español les otorgó. Incluso reprobó sin nombrarlos a algunos que ahora mandan – Rajoy y Montoro al alimón, entre otros-   que renieguen de todo lo bueno que  hicieron en su cuadrilla en el ruedo español al frente del país. ¡Grande Aznar en este toro!

PPartido  

Y también estuvo en figura en el cornivuelto y alegre cuarto, cuando reclamó a quienes ahora se visten de luces que sean consecuentes con su toreo cumpliendo el programa electoral que les llevó al poder con tantas esperanzas de tantos. Y es que eso se llama honradez política y no el chalaneo improvisador y cobardón de quienes dejó al mando del partido. Seguramente, cuando entraba a matar este engatillado morlaco se dolió para sus adentros por la mala elección que hizo en su momento con Rajoy aunque lo niegue públicamente, que no en privado.

Separatismos

Con el huidizo quinto, un abanto ‘acochinao’ y fuera de tipo, estuvo breve y efectivo con la espada, con media que bastó, tras una faena de aliño seguramente por la mala conciencia que tiene también de los pactos que hizo en su día con algunos partidos nacionalistas. De aquellos polvos muchos de los lodos que ahora nos embarran. Y es que,  en toros de ese tipo: el pasteleo con los nacionalistas desleales, a todos los figuras de la democracia española le han devuelto alguno  al corral con tanta desvergüenza como miedo; tal que ‘Cagancho’ en Almagro.

Reaparición

Y con el  bravísimo y astifino sexto llegó el delirio de muchos aficionados que le añoran.  Aznar se adornó luciéndose en lo que sabe un deseo difícilmente disimulable por muchos seguidores de la tauromaquia política que representa: su vuelta a los ruedos. No negó, por lo que afirmó, que está disponible para enfundarse de nuevo el traje de luces dejándose de festivales si el Duelo Patrio le requiriera para ello. A la hora de la verdad, cuando ese burel pasmaba a propios y extraños desparramando descarado la vista, D. José María entró a matar con la de verdad y dejó un estoconazo hasta los gavilanes.

Puerta Grande

Y cuentan las crónicas que fue tal la repercusión de la puerta grande del maestro Aznar que los fabricantes de abanicos p’al mareo del solar patrio se han puesto las botas. Hay muchos, a derecha y a izquierda – sol y sombra de nuestros pesares- que se han echado a temblar.

¡Que Dios reparta suertes!  

Una sugerencia: déjese de nuevo el bigotillo; le tapa algunos defectitos de espejo.     

sábado, 25 de mayo de 2013

EL OPTIMISMO, COMO FE, AUNQUE NOS LLEVEN ZOPENCOS

Muchos amigos  me dicen que agradecen cuando en alguno de estos comentarios surge la esperanza como consecuencia de cualquier idea con alguna posibilidad de ayudar en la salida del hoyo en el que nos encontramos. Y, también, cuando aseguro que muchos pensamos que saldremos de ésta a pesar de la banda que nos gobierna y de las que se oponen.

Y es que, es evidente que tenemos abundantes y lógicas ganas de ver alguna luz que nos alumbre el final de tanto disparate. Pero la realidad es contumaz.

Unos apretándose y otros en la teta y a sartenazos inmisericordes

Cuando la mayoría de ciudadanos y empresas, de mayor o menor envergadura, estamos atravesando este desierto atroz  ajustándonos todos los cinturones y botones posibles de nuestras maltrechas vestimentas, las diferentes AAPP andan peleándose con el Gobierno para que les permita seguir endeudándose más o seguir chupando sin medida del bote de los presupuestos generales del Estado, que costeamos los de siempre a base de impuestos cada vez más insufribles. Y sanciones por cualquier gilipollez, recargos, multas, tasas desmedidas y demás sangrías que nos recetan los diferentes organismos, recaudatorios o no, a los que han dado suelta sin freno para que persigan a la ciudadanía con saña, premeditación, alevosía y todo tipo de agravantes inmisericordes.

Está bien que se persiga el fraude en cualquiera de sus variantes, y que se persevere en ello para que haya equidad y competencia leal, pero de ahí a que nos traten a todos como a presuntos delincuentes media el mismo trecho que hay entre presuponer que todos los funcionarios públicos son unos vagos  o que la mayoría cumple honestamente con su trabajo.  Eso es lo que quienes desde las distintas administraciones tienen la responsabilidad de controlar el cumplimiento fiel de sus obligaciones por parte de los ciudadanos y empresas deberían tener en cuenta a la hora de fiscalizar nuestras actividades.

Desmochar al gigante

Saldremos, sí, pero nos costará sacrificios terribles si quienes nos llevan no son capaces  mediante los acuerdos y consensos necesarios de drenar el gasto público para que los fondos monetarios fluyan hacia los ciudadanos y empresas, así como los financieros, dejando que el dinero llegue a la economía real y no hacia el  camino derrochador de seguir manteniendo el gigantesco tramado público que gestionan. Y no hablo de los servicios básicos de educación y sanidad, por ejemplo, sino de los grasientos organismos y empresas públicas, asesorías mil y demás engendros generados entre unos y otros en el poder. Y, también, adelgazando hasta lo mínimo imprescindible las diferentes representaciones políticas que nos arruinan y acabando de una vez con todo tipo de subvenciones y prebendas a organizaciones políticas, sindicales, empresariales y asimiladas que sólo propician el mantenimiento del estatus del desmesurado sector público que fagocita cualquier intento de tirar para adelante del sector privado de nuestra economía.

Si a ello le sumamos los pensionistas, parados con ayudas, y demás mantenidos del Estado, cada cotizante español costea a más de uno, casi dos, de cualquiera de estos grupos. Es decir, inasumible e insostenible en el tiempo.

Saldremos, sí, pero mientras que no se deje como mínimo a la mitad el entramado de los 3.200.000 empleados públicos y los cerca de 500.000 cargos políticos y sucedáneos que padecemos cualquier salida será una mentira.

Tiempo de rebajar impuestos y no de pasteleos

El otro día dábamos una idea que podría posibilitar la creación de cientos de miles de puestos de trabajo, y seguro que hay por ahí bastantes más que podrían ser útiles, pero observamos con tanta perplejidad como desesperanza que quienes nos gobiernan y se les oponen son incapaces de unir sus esfuerzos para sacarnos adelante.

Pero la mayor responsabilidad corresponde al partido y al gobierno que cuenta con mayoría absoluta en el país, el PP, quienes ahora se dedican a pastelear con las diferentes autonomías el reparto de los miles de millones de euros que supuso el balón de oxígeno que nos dieron en Bruselas rebajando la exigencia del cumplimiento de la rebaja del déficit público en el tiempo, en lugar de emplearlos para darle aire a la economía real rebajando los impuestos que alevosamente subieron incumpliendo su programa electoral. Todo antes que recortar donde a ellos les duele, a unos y otros, entre sus paniaguados de cabecera, pega carteles, amiguetes de carnet en la boca, primos, sobrinos y demás familia.

Ahora dice Rajoy que gracias a su gestión no nos intervinieron, y hay muchos ingenuos o desmemoriados que le secundan el auto halago, pero no dice qué hubiera pasado de haber tomado medidas más valientes, como las indicadas, en lugar de ir a lo fácil; ni de no haber retrasado a conciencia los presupuestos por complejo andalusí; ni de haber afrontado enérgicamente las reformas pusilánimes que ha ido haciendo con cuentagotas; ni de haber puesto en marcha desde el principio su programa electoral que estaba basado en lo que el gobierno anterior del PP hizo para sacar a España adelante en su momento. Ni de gobernar en serio, en definitiva, y no con devaneos ‘socialdemocratacristianosminimamenteliberales y de los Mayores Derroches Públicos Europeos’  de inspiración ‘arenasmontorista’; en detrimento de lo que deseaban quienes les dieron la mayoría absoluta en las elecciones generales y en gran medida en las locales y autonómicas de un año antes.

Un ejemplo tan real como nefasto y una esperanza

Diariamente se intentan poner en marcha en España miles de pequeñas  iniciativas empresariales que se agostan por no encontrar financiación al estar los bancos están muy entretenidos en financiar cómodamente a las AAPP y en sangrar a sus clientes con todo tipo de comisiones y demás zarandajas casi gansteriles; ni de apoyos públicos porque esas AAPP están con el uniforme recaudatorio que antes comentábamos.  


¡Qué lástima de pueblo español anhelando a alguien que le lidere y no que nos pastoree con tanta estulticia! Saldremos, sí, pero mucho antes si nos liberan los medios económicos y sociales y la oportunidad de desarrollar nuestras capacidades. Que así sea.   

martes, 4 de septiembre de 2012

LAS GRIETAS DE LA MARCA ESPAÑA


En marketing no hay producto sin marca ni expectativas sin imagen; y ésta no existe sin confianza.

El empeño de un grupo formado por empresarios españoles multinacionales, con el Rey a la cabeza como pendón significativo del país – sin doblez pretendida de interpretación-, está abocado al fracaso porque se falla por la base. Hubiera sido magnífico si España gozara del respeto internacional basado en la confianza que inspirara como nación, pero desgraciadamente el momento no propicia esa cualidad sino la contraria.


El Obispo Sanahuja

Se cuenta que fueron a ver los huertanos de Murcia a este obispo para pedirle la excepcionalidad de sacar a la patrona en rogativa suplicando que lloviera, ante la ruina que una ‘pertinaz sequía’ les acarreaba. El ocurrente prelado catalán se  acercó a una ventana de su renacentista palacio de la plaza de Belluga, descorrió los visillos y contemplando el azulísimo cielo murciano como techo inigualable del inclemente sol que achicharraba la ciudad, se dirigió a sus fieles,socarrón él, diciéndoles con voz pausada y gesto grave: “Haced lo que queráis hijos míos, pero el tiempo, para llover, no está”

Como todo principio estratégico de marketing

Está bien la idea de reunir a una docena larga de empresarios importantes para dar la impresión de unidad frente a la crisis, subrayando la voluntad de salir de ella poniendo la ejemplaridad de sus exitosas empresas como referencia plausible de lo que es capaz España, pero no hemos empezado por el principio estratégico. Esto sería un buen colofón de una primera fase para iniciar de inmediato la segunda saliendo al exterior con posibilidades reales de éxito.

Antes nos deberíamos haber analizado en profundidad y, después, estudiado la percepción que tienen de nosotros en el mercado al que nos queremos dirigir: ni más ni menos que los principales prescriptores de opinión del mundo, los inversores internacionales y quienes tienen en última instancia en sus manos la toma de decisiones políticas y económicas decisivas para nuestro país. Todos ellos tienen información de primera mano y, además, leen con avidez los editoriales de los principales periódicos mundiales y las informaciones relevantes sobre nosotros; o anecdóticas, que a veces adquieren injustamente categoría de realidades sustantivas.

¿Y con qué nos habríamos encontrado? Pues como diría el inigualable barcelonés y humorista Pedro Ruiz, con que en lugar de ser pretenciosamente “Una, grande y libre”, somos “diecisiete, pequeñas, derrochadoras, arruinadas y en estado permanente de cabreo”, como realidad cierta e imagen de España en el mundo. Y, encima, con un Gobierno que se ha visto tan desnortado por la situación que está haciendo lo contrario que les prometió también a ellos. Rajoy y los suyos vendieron antes de las elecciones a muchos de esos influyentes grupos que su gobierno iba a ser serio porque sabían muy bien lo que tenían que hacer; previsible porque iba en su ADN personal y político; y fiable porque ya demostraron en la época de Aznar sus recetas económicas para el éxito.  Convencieran hasta a la mismísima Merkel, que fue en origen la mayor valedora de Rajoy en Europa.

Si a la propia Administración Central se le desbocan los números, y CCAA relevantes se ponen en la cola de los rescates pidiendo cuanto más mejor y hasta sin condiciones – Fabra dixit y Mas amenaza- antes de recortar todos el monstruo administrativo que nos desgobierna, en Europa cunde que esto tiene muy mala pinta.

Al no corroborar la confianza depositada por la UE en la nueva etapa que se abría en España con el gobierno del PP, tras el calamitoso precedente de ZP, ya no se fía nadie de nosotros. El ejemplo más claro lo hemos tenido con el reciente  decreto sobre el sistema financiero, hecho, como el propio Guindos ha reconocido, al dictado de Bruselas, que supone de facto una expropiación virtual de nuestros bancos y cajas empezando por las entidades más débiles; situación que debe hacer tentarse las ropas también a las poderosas. No en balde es muy significativo que hasta para el Santander y el BBVA, dos de las entidades financieras más y mejor capitalizadas de Europa, estén cerrados los mercados financieros mundiales.

¿Qué hacer?

En primer lugar dejar de insistir en “La Marca España” y tratar de recuperar la fiabilidad, sin la cual estaremos garvillando agua. Y valentía y determinación para imaginar, definir y cimentar la España que necesitarán nuestros hijos; la futura marca.

Mientras, si el rescate duro del sistema financiero ya es una realidad tangible, y el de uno menor y supuestamente blando para España, inevitable, pues tratar de cumplir inteligentementecon los obligados compromisos que conlleven. Las lamentaciones ahora son tan inútiles como arriesgadas otras invectivas que pululan por ahí; suspender pagos, por ejemplo.  Rajoy y su partido deben demostrar de una vez con hechos que son conscientes de la difícil hora que atravesamos y de la responsabilidad que adquirieron en superarla.

El PP y el PSOE deberían unir sus empeños como un equipo nacional, y no chirriarse como una banda. Las grietas de España necesitan una reforma radicalmente profunda, pues se ha demostrado que el Estado nacido de la Constitución del 78 se ha agotado sin remedio. Más grave que una crisis económica es la pérdida de demasiados valores éticos en nuestra sociedad. El primero es el de la responsabilidad colectiva de quienes hayan ocupado algún puesto relevante en los últimos diez años; pocos son inocentes. Y el último el de cada uno de nosotros cuando nos creemos con derecho a todo. En medio quedan la ineficacia e ineficiencia y el mal uso dedeterminadas estructuras políticas, jurídicas y sociales; y tantos golfos como inútiles a los que habría que pedirles todas las cuentas del mundo, y que pagaran inexcusablemente por ello.

Aunque, como seguramente pensaría Sanahuja: “ tan profundas grietas y la falta de grandeza de tantos responsables públicos inoperantes en su mediocridad, no dan para optimismos”.   

sábado, 9 de junio de 2012

EL SUEÑO NEGRO DE RAJOY


Para desengrasar un poco, les voy a relatar la pesadilla que, desde su intimidad,  me han filtrado que sufrió el Presidente a primeros de este mes de junio.


EL SUEÑO NEGRO DE RAJOY

-Mariano, fuiste un huevón – le espetó José Mari  sin mover su ralo bigotito hormiguero-,  tres meses para presentar unos presupuestos averiados, y días en rectificarlos, medio año en tomar el BdE y  RTVE, dejando que largaran, dos reformas financieras seguidas, la mustia reforma laboral, el guirigay de tus ministros…el desmadre con los números…

- Y además –incidió Jaime desde su frailuna barba blanquecina - te inhibiste con Camps, echaste a María San Gil, lo de Paco en Asturias, te cargaste a Rodrigo…las promesas rotas…

-Y la Espe inventandocon Albertito agazapado…- terció el sociólogo consorte, añadiendo muy alterado a continuación- ¡vamos!, ¡ vamos  que asoman por allí Acebes y Zaplana con la pancarta …

Mientras se alejaban raudos del Tempo de Debod,   recordó que allí estuvo antes el trágico cuartel de la Montaña,  sobre los altos de Príncipe Pío donde tantos mártires retratara Goya.Y pudo medio leer lo que sus compañeros portaban entonando viejas canciones de campamento; “ ¿ por qué nos abandonaste Mariano?” . Un frío helado le recorrió la nuca.

Al pasar frente a la sede del puño y la rosa  aceleraron el paso, pues todos los primeros viernes de mes aprovechaba Alfredo – que ya era presidente- para sacar a Felipe al balcón del primero. Unos días el mitin era de campaña largando de la derechona acompañado de la Chacón, otros hablaba de consenso cogido de la mano de Chaves y Griñán, y los más de política internacional con  Cebrián a su lado. Algunas veces –las menos-  los mojaba Alfonso con una manguera desde la azotea con cuatro descamisados y Rodríguez Ibarra al grifo. Esos días dejaban asomarse al segundo a Zapatero, al que tenían castigado de cara a la pared en el pasillo de los archivos tres días por semana, mientras Bono le tomaba confesión y le animaba a arrepentirse de sus ruinosas tontunas. ¡Y una multitud de gente les aclamaba!

Ya cerca de donde estuvo la Modelo y alguien recordaba oscuros sucesos allí acaecidos en el 36, les vieron llegar desde el Clínico y Garabitas, eran los de la AAVDPP-A, “Asociación de Antiguos Votantes del PP Arruinados”,  que se dirigían hacia Génova como todos los viernes para abuchear a todo quisque pidiendo su cabeza. Ahora el escalofrío le llegó al final de la espalda.

Antes de desaparecer cada uno por una esquina,  José Mari le cogió aparte recordándole que  había derrochado todo el poder que le dio por no estar a la altura.

Muy inquieto, de pronto se vio en medio de un entierro en el que el féretro, en un arcón tirado por seis frisones negros,  se cubría con la bandera de España y flecos con distintivos de todas las Autonomías. Los deudos eran muchos de sus antiguos compañeros cogidos del brazo – hasta Rato,EspeyAlberto-  con Alfredo, Toxo y Méndez y otros socialistas  y comunistas, con Rosa Díez en el centro, rodeados todos por unos siniestros hombres de negro de rasgos anglosajones y germánicos que, al parecer, eran los que dirigían el cotarro. Le pareció ver también a Pujol con Durán, Mas, Montilla y Carod Rovira  del brazo, a quienes acompañaban Arzallus con Urkullu, Odón y López; incluso Basagoiti  y Teixido con Fabra y Valcárcel, y ¡hasta Arenas con la Rudí!

Les seguían algunos periodistas relevantes enarbolando títulos de muchos artículos con su nombre: Ansón, PJ, Cacho, Martín Ferrand…

Cerraba el cortejo él mismo subido a una cuadriga de pollinos que llevaban en sus lomos frases referentes a reformas y más reformas ’interruptus’. Observó que andando a su lado iba Garzón con casulla negra y un asno de la mano transportando  un saco de leña seca. Y él mismo, de sayo, vislumbró una especie de bonete amarillo sobre su cabeza que sujetaban unas manos a sus espaldas. En la bocamanga de uno de ellos le pareció ver sables, varas de mando y cuatro estrellas Y dos voces al unísono, una aflautada y otra muy atropellada que le decían repetidamente: “llora en la hoguera como hereje lo que no has sabido defender como buen gallego”.

¡Coño, el general y el patrón! Y eso ya fue demasiado. Se despertó sudoroso y llamó a Soraya.

-         Dime Jefe.

-         Oye, convoca a todos para mañana temprano.

-         ¿A maitines?

-         ¡¡No!! ¡¡ a arrebato!!

Al día siguiente su secretaria y Nadal comentaban en el antedespacho la impresión que les había causado el jefe. Sin barba, con un bigotito ralo, voz atropellada y un tanto aflautada, y lo más sorprendente, con un bastoncito de mando militar para apoyarse y una gran faja tubular roja sujetando su cintura.

-¿Se ha pasado, Álvaro?

-¿Con lo de cuadrarles y las órdenes imperiosas, o con tantos abdominales….?

- ¡Chissss! Ahora, eso sí, en cuanto ha mandado romper filas han salido todos echando leches… ¡está radiante!  ¡Hasta se ha pedido un chocolate con churros!

-Sí, y además del Marca ha pedido más prensa, los digitales, todas las carpetas, un cuaderno verde y un lápiz rojo. Ya tenía yo ganas de verle así, ya, bonita.

-¡Vamos, arrea que oigo sus zapatones!

De pronto se abrió la puerta y Rajoy, envuelto en el humo de su notable habano, pidió atropelladamente:

-         La semana que viene, día y hora.

-         ¿Para el médico o la peluquería? – se interesó la secretaria

-         ¡No! para televisión en prime time en cuanto vuelvan éstos.

Mientras, Soraya cruzaba ya el atlántico hacia EEUU  meditando la persona para RTVE, Guindos aterrizaba en Bruselas con el sudoku del BdE medio resuelto, Montoro  afilaba de nuevo la lija para las CCAA y las Administraciones, y Cospedalles pasaba el catecismo moderno a sus barones desde el Alcázar.


( y dicen que al poco en España empezó a amanecer un luminoso verano)
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