Mostrando entradas con la etiqueta Liga. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Liga. Mostrar todas las entradas

miércoles, 17 de junio de 2020

REDONDEZ Y ESQUINAS MURCIANAS



Sin pasión, por la soledad, el gozo vuelve a instalarse en los aficionados. Y me cuentan corazones afligidos que también en algunas consortes, que por fin pueden descansar de ciertos metementodos afanados durante el encierro en hacer del hogar su sayo cuando antes pasaban. Ahora, que sus colegas futboleros aguanten su sobrada sapiencia y las depresiones consiguientes por acertar rara vez al confundir deseos con conocimiento.

Pero para redondez, la de Del Bosque, un legendario sin aristas. Aparte de su reconocida sabiduría futbolística, ha tenido el acierto de no meterse en política, como le hubiera recomendado el mismísimo Franco de haberle pedido consejo o escuchado quejas en su momento, quien dentro de su redonda prudencia, por donde lo miraras, sin embargo, era la némesis del salmantino: más esquinas y penumbras que un zoco.

Asimismo, asegura el seleccionador campeón del mundo que ama el deporte porque le gusta el fútbol base sobre el de los figurones y fichajes y toda su fanfarria; la del dinero también. En eso coincidimos muchos. Los millones son un dopaje que altera la competición hasta el límite de todo cuanto se puede comprar o vender. El poderío basado en la cartera nunca es sinónimo de bondad, de conocimiento ni de ejemplaridad, y es bueno ponerle coto y racionalizarlo, de ahí que aplaudamos los esfuerzos de los organismos futbolísticos para evitar quiebras, mangoneos y abusos por gastar más de lo que se tiene o se ingresa.

De eso deberían tomar nota nuestros gobernantes porque el dinero público sí tiene dueños, al revés de lo que afirmó con pocas luces una impropia ministra de un iluminado ex presidente, ahora metido a Quijote de pitiminí contra molinos gigantes —EEUU—que nos dan más harina que hambres; inteligencia que tiene el hombre para conservar amigos por intereses estratégicos nacionales, como ya demostró hasta largarse aprisa. Y ante los contribuyentes deberían rendir cuentas con todas las responsabilidades legales posibles la referida señora y cuantos manejen la cosa pública porque, chorizos al margen, negligencias manifiestas como endeudar inútilmente a generaciones y el simple descontrol o despilfarro también deberían figurar en los códigos civil y penal, más allá de esa liviandad que llaman responsabilidad política; obligatoria en todo caso por decoro partidista y vergüenza personal, salvo para quienes no la conocen. Y encima, los hay de cualquier nivel y color que tras dimitir por tontucios o echados por algo más se dedican a lucir palmito, asesorar o impartir conferencias e incluso a ocupar poltronas bobas; ¿por qué no se dedicarán a trabajar de verdad?  Ustedes mismos. Y como a nadie obligan, quien no quiera polvo que no vaya a la era.  

Decía que ávidos de fútbol y competición, este fin de semana hemos disfrutado en silencio —qué desaborío es— la calidad de algunos futbolistas. ¡Qué fácil hacen lo que es difícil para la mayoría! Desde D. Carlos del Sevilla a Gayá del Valencia o al propio Messi, y también de la mediocridad de quienes solo deberían estar en Primera un rato.
El Mallorca huele a Segunda, y no por perder ante un Barça más plomífero que lucido sino por su clamorosa falta de intensidad atrás; ni una falta en su campo y pérdidas infantiles. Y los azulgranas también deberán apretar pese a su engañosa goleada; pocos equipos les dejarán jugar tan a placer y desperdiciando ocasiones propicias.

PICOESQUINAS MURCIANOS

Aunque sin balón, por Murcia también se juega en despachos y picoesquinas. No conozco a Alfonso García, pero lo respeto como a Paco Tornel, a quien sí tengo el gusto y aprecio. Y desde tal consideración, planteo evidencias que no se valoran suficientemente.

¿Cómo va a poner dinero grande alguien si con los actuales estatutos nunca podría disponer de mayoría? ¿Con qué autoridad se puede negociar con Hacienda y Seguridad Social si no se es nadie en el Murcia? ¿Qué confianza otorga un consejo donde las decisiones son un hombre un voto, independientemente de las acciones que se tengan? ¿Por qué no son públicas las cuentas del Murcia cuando hay miles de accionistas que deberían conocerlas? ¿Por qué no ha aceptado García el ofrecimiento de Tornel de entrar en el consejo, sin arriesgar, para supuestamente enterarse de todo? Y una última fundamental: ¿por qué el empeño del Consejo en cambiar estatutos cuando el Presidente tenía conversaciones previas con García y otros? ¿Qué es el K-Bussines y qué busca?¿Está secuestrada la voluntad de Tornel? Blanco, líquido y en botella. Y para cuentos alemanes, los hermanos Grimm.

Hay pelotas que tienen más esquinas que púas un erizo de tierra.


martes, 27 de febrero de 2018

LAS VERDADES DEL BARÇA



Los blaugranas empezaron la temporada entre paréntesis por su inestabilidad institucional y los despropósitos en torno a Neymar, más la inquietante situación de los dos repasos del Madrid en la Supercopa de España.
Aparte, una vez más, el hada fortuna acompañó en esos partidos al campeón, con el autogol de Piqué en el primer gol blanco en el Nou Camp y los dos palos del Barça en el Bernabéu, al margen de los espectaculares aciertos  goleadores de Asensio en ambos encuentros.  Y para no variar, también hubo lío arbitral por la injusta expulsión de Cristiano, con la funesta consecuencia de su posterior comportamiento, empujando al colegiado, lo que lo ocasionó una sanción de cinco partidos. Pero tal vez ahí empezó a tornar para la Liga el capricho del hada suertuda que decíamos, pues esa larga ausencia del portugués marcó, sin duda, el inicio de la sequía goleadora blanca que a la postre ha dado con sus botas en la pelea por ser segundón.
Desazón social, goles extraordinarios en contra, repasos blancos y suerte esquiva. Pero a tales adversidades sucedieron enseguida las sorprendentes realidades del Barça de Valverde, lo que lo hace aún más meritorio: una trayectoria espectacular hasta sus 68 goles a favor actuales —y más de veinte palos—, y 12 en contra en 25 partidos invictos; líder indiscutible y campeón en ciernes cuando aún restan 14 jornadas, con el Atleti en un segundo puesto despegado y el Madrid a 14 puntos.
Esos números son la primera verdad del equipo de Valverde, que es la segunda. Las otras que inventan algunos forofos son tontunas — ¿Cuándo vuelven los goles merengues ya no hay árbitros, verdad? — Al Barça le pisan poco su área y al Madrid mucho. Ha amalgamado un equipo de ensueño en torno a Messi sin echar de menos al díscolo Neymar, con probaturas que no han desequilibrado su progresión hasta los 65 puntos; solo diez perdidos en cinco partidos empatados.
Empezó con Deuloféu, el único lunar, y después han ido entrando Dembélé,  Alexis, Denis, Alcácer o André, a quienes sacó puntualmente del ostracismo, una vez asentados Sergi Roberto en el lateral derecho desde su polivalencia y Rakitic en el todoterreno.  Además, ha sacado un rendimiento relevante a Paulinho, de quien no esperábamos tanto gol,  como alternativa potente y de gran llegada en ciertos partidos o relevo de sus intocables para descansos y  rotaciones.
Y no quedan ahí sus aciertos. El hueco de Neymar en la banda izquierda ha propiciado el renacimiento de dos de sus jugadores básicos, recuperando a los mejores Alba e Iniesta de Guardiola, infravalorados por Luis Enrique. Solo por este detalle, el fútbol, y el español en particular, debe estarle agradecido. Lopetegui debería poner alguna vela a cualquiera de sus devociones para que lleguen en la forma actual al mundial de Rusia; podrían ser determinantes.
Y como guinda, ha devuelto la elegancia al banquillo barcelonista, bastante oscurecida con su antecesor asturiano mal encarado, añadiéndole  la humildad y discreción que lo caracterizan y sin  meterse en los charcos del genio del lacito amarillo —gilipollez supina—, su antecesor en tanta sabiduría, quien pierde con sus meteduras de pata políticas la admirable semblanza que gana como futbolero.
Elegancia, sabiduría, humildad y discreción son dones asociados siempre a los verdaderamente grandes. Y si a tales dones sumara Valverde los éxitos que se vislumbran,  ganará un puesto relevante en el sitial de los cimeros históricos del fútbol.  
Finalmente, hay otro detalle que indica una particularidad esencial de su equipo. Para marcarle al Barça, una de dos, o son auténticos golazos, normalmente desde lejos, o suelen ser producto de rebotes o golpeos tan extraños como el de un delantero del Alavés en el Nou Camp, quien le dio con la derecha al balón sobre la bota izquierda para conseguir una trayectoria inexplicable hasta para él mismo. Lo que indica que la base de su espectacular juego es una defensa extraordinaria, empezando por los delanteros, interiores y  Busquets y acabando en Ter Stegen, con Piqué y Umtiti arrolladores más dos laterales que parecen acordeones, todos con la presión, la calidad, la potencia, la rapidez y la anticipación por banderas.
Si le sumamos la suerte —Londres— necesaria siempre para triunfar, y disponer del mejor del mundo de todos los tiempos en su versión ideal, Messi, jugando, haciendo jugar, pasando, robando, liderando y goleando, se comprenden mejor las verdades reales del Barça de Valverde. Otro equipo para la historia si las refrenda en Europa.
            

lunes, 10 de abril de 2017

LIGA BLANCA Y ZAFARRANCHO EN EUROPA



Con el pronóstico liguero confirmado, nuestros tres grandes afrontan el sprint final europeo. El Madrid ganará la Liga que tanto se le resiste a pesar de su juego irregular, ya que es el mejor tuerto en el reino bicéfalo de los ciegos. El Barça, la otra cabeza, sigue enjugascao con el disparate de rotaciones que Luis Enrique baraja de medio campo hacia atrás, porque delante no se atreve ni le deja Messi. Y Zidane, a pesar de que tuvo fortuna en Leganés y Éibar, otro tanto de lo mismo. Solo que rota menos, porque en el centro también tiene a dos señalados desde la prensa y el palco. Y claro, si arriba hay tres fijos —Ronaldo, Bale y Benzema— y detrás cinco —Kroos, Modric, Marcelo, Ramos y Navas—, poco tela queda por cortar.    
Esperemos que en Europa no se confirmen los temores que también dijimos,  porque Simeone travista a los del Leiscester de blancos o blaugranas para mentalizar a los suyos, que Luis Enrique compita de verdad en vez de distraerse viendo jugar a sus artistas y no le ocurra en Turín lo de Málaga, y que Zidane acierte contra los de Ancelotti y se deje de guiños al palco para sacar a los mejores, que no son los supuestos buenos, precisamente; Bale está para darle descanso, y Kroos, Modric y hasta Navas otro tanto.
Vázquez, Kovacic, Casilla e Isco están en mejor forma de largo, y Ronaldo necesita espacios para exprimir su final de temporada, que como en años anteriores no es su mejor época. Deberían sentar al otro solista, Bale, que tampoco anda en su mejor momento, y poner a suministradores generosos de balones, aparte de la colaboración de Benzema o Morata con sus desmarques y salidas a banda. Lucas Vázquez y Kovacic, además, ayudan por dentro y por fuera al indispensable Casemiro en su incesante labor de tapón por las fisuras de sus colegas de línea, Kroos y Modric, que tienen el depósito de ideas y oxígeno en mínimos.
Se suman a tales tinieblas las lesiones de Varane y Pepe, por lo que Nacho deberá seguir confirmando que es un jugador para acaparar más titularidades y no un comodín de usar y sentar, tal y como lo tiene Zidane.  Junto a Carvajal, es su defensa más en forma, y Pérez debería poner velas a San Isidro para que Ramos no se lastime, que sería el acabose, y lo mismo con Marcelo, que tampoco tendría repuesto. ¡Ay, la planificación deportiva del presidente orquesta “fichaor”!
Luis Enrique, como decíamos, deberá dejar los experimentos para la Liga perdida y centrar en Europa sus esfuerzos si quiere aspirar a algo más que a la Copa del Rey, donde son favoritos aunque harían bien en no confiarse. En todo caso, es más relevante ahora mismo en el Barça el papel que quiera interpretar Messi que el de su técnico, que ya sabe cuál es su sitio. Ver al argentino en Málaga jugando por delante de los centrales para poner algún balón con peligro en el área contraria es el mejor indicativo de por dónde van ahora los tiros blaugranas: él juega, organiza, golea y dirige al equipo, y eso nunca ha sido una buena referencia en el fútbol. Me recordó al declive de Cruyff en el Barça de Núñez y al de Di Stéfano en el Madrid de Bernabéu, aunque ambos daban ya sus últimos toques a un balón en el terreno de juego; uno veterano racional —ya le gustaban más los despachos— y el otro por años. Pero el mejor jugador del mundo, hoy, no está aún en ninguna de esas situaciones, y como no lo embriden puede acabar definitivamente con la era dorada del Barça.
Y, finalmente, Simeone debe engrasar bien su apuesta por un mejor juego, que aunque le ha costado no pelear por la Liga es el argumento más sólido que tiene en Europa y una magnífica apuesta de futuro. Si el Atlético quiere dar el saldo de calidad que anhela, además de no vender a Griezmann, debe reforzarse y andar el camino de los grandes de Europa, que lo fueron desde un sello de fútbol creativo más allá de la seguridad defensiva y el tesón legionario. Koque, Saúl y Carrasco, aparte de Godín y sus alfiles Juanfran y Filipe, su goleador francés y Oblak son básicos, y debe buscar recambio a los canteranos Gabi, por edad, y Torres, ya cuesta abajo.

¡Suerte!, que también juega.  

viernes, 13 de mayo de 2016

LOS PRONÓSTICOS TIENDEN A CUMPLIRSE
Aventuramos que los dos equipos madrileños estarían en la final de Milán, incluso la forma en que se podría producir tal eventualidad, y en San Siro estarán ambos con la orejona como objetivo. El fútbol le debe una al Atlético y es muy posible que a la tercera vaya la vencida para su primera; otro pronóstico.
El partido de Munich entre los de Simeone y los de Guardiola  fue digno de una semifinal de Champions. Intensidad, anticipación, juego, rapidez, táctica y suerte fueron los ingredientes. El Bayern dispuso del balón y del dominio pero le faltó suerte; que Müller falle un penalti que hubiera puesto a su equipo en franquía lo demuestra. Y que Griezmann aproveche la única ocasión clara de su equipo, aparte del penalti postrero fallado por Torres, es la muestra de lo que decíamos la semana pasada: es tan difícil hacerle dos goles al Atleti como que ellos no hagan uno. Y el guión lo fueron desarrollando los gladiadores colchoneros de Simeone tal y como era previsible. Igual que hicieron los metódicos alemanes de Guardiola. Un partido con muchísimos méritos del Bayern para pasar, pero con el más que previsible corolario del pase a la final de los de la ribera del Manzanares. Un equipo que anda ahora el camino de los desquites –Valdano dixit- mucho más fuerte que hace dos años, cuando pudo y debió ganar la final de Lisboa aunque llegó agotado, y que llegará a Milán, salvo accidente, sin novedad en cuanto a lesiones.
El Real hizo un partido flojo contra los ingleses de Pellegrini, que parecían un equipo de casados de las fiestas de los pueblos, como bien definió mi amigo y “Pavo de pro” Carlos Peñalver. Con Touré pasado de kilos en el eje, el chileno no se atrevió a meterle mano a los blancos colocando al belga De Bruyne por el centro por detrás de Agüero, que desesperado de no tocar balón bajaba al medio campo para intentar algo de provecho. Sin Casemiro, la ocasión era clara para hacerlo, aparte de sacar antes a Sterrling por la banda de Carvajal y desequilibrar a un muy entonado Kroos, además de descentrar a los centrales blancos, que taparon al delantero argentino sin otras tareas que hacer; Marcelo no subió como acostumbra para sujetar bien al sevillano Navas, el único que logró desbordar por su banda un par de veces. Y así, el juego de veteranos, que fue lo que pareció el partido, se fue consumiendo entre los nervios de los aficionados blancos, que empezaron a pedir la hora cuando faltaba casi toda la segunda parte. Un espectáculo penoso.
Por eso, de no cambiar mucho las cosas, llevará razón Valdano cuando habla de que el Atlético acabará su temporada de desquites ganando su primera Copa de Europa, por mucho que le pese a un sujeto que se auto titula  “el penúltimo Raulista vivo” y atiende por Juanma Rodríguez en algún medio de comunicación. Presume de “mourinhista” y “antivaldanista”, y no es más que un vocero de lo más rancio del forofismo blanco con tintes “florentinianos”, entre Roncero y Pedrerol; lamentable.
¿Qué el Real Madrid siempre es favorito? ¡Pues claro, faltaría más! ¿Y que desde que Zidane – excelente apuesta de don Florentino- ha equilibrado al equipo con un medio centro lo es aún más? Sin ninguna duda, pero se me antoja que los atléticos llegan en mejor forma y a los merengues les lastran las preocupaciones de Cristiano, sobre todo, y de Benzema. Es lo mismo que les ocurrió en Lisboa a los de Simeone con Diego Costa. Ojalá no suceda lo mismo y puedan disputar el grandioso duelo todos los futbolistas de las dos escuadras madrileñas. El fútbol lo agradecerá, así como el fútbol español presume de tener a tres de los cuatro mejores equipos de Europa disputando las finales continentales.
En cuanto a la Liga, el Barça, que tuvo una pájara peligrosa tras perder con el Madrid junto a la Diagonal, ha enderezado el rumbo y ya solo le queda una visita turística a la Alhambra para ser campeón merecidamente, que será lo más probable, una vez que los granadinos no se juegan nada; una vez más, milagroso Quique Pina, y enhorabuena por ello.
El Atlético perdió contra el Levante, contra pronóstico, y el Madrid ganó con muchos apuros al Valencia; demasiados, y gracias a un espectacular  Casilla. La mejor noticia para los blancos, en todo caso, es la aparente recuperación de Cristiano.            


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Web Analytics